Electroacupuntura para la artrosis de rodilla: ensayo clínico aleatorizado multicéntrico que evalúa la eficacia sintomática y estructural (Hang M et al. EClinicalMedicine. 2026)

Compartir:

La artrosis de rodilla no es solo un problema de “desgaste”. Es una enfermedad articular compleja en la que participan el cartílago, el hueso subcondral, la cápsula articular, la membrana sinovial, los ligamentos y la musculatura periarticular. El dolor suele ser el síntoma principal y el que condiciona la mayor parte de las decisiones clínicas, pero detrás de ese dolor existe un proceso mecánico, inflamatorio y metabólico que puede conducir a deterioro estructural progresivo. En la actualidad no disponemos de fármacos aprobados capaces de modificar de forma clara la evolución natural de la artrosis de rodilla. Por ello, los objetivos terapéuticos siguen siendo aliviar el dolor, mejorar la función y, cuando sea posible, evitar o retrasar el deterioro estructural.

En este contexto, un reciente ensayo clínico aleatorizado multicéntrico publicado por Hang M et al. en eClinicalMedicine aporta datos especialmente relevantes sobre electroacupuntura en artrosis de rodilla. No solo analiza dolor y función, sino que incorpora resonancia magnética de rodilla cuantificada mediante inteligencia artificial para explorar posibles cambios en cartílago e inflamación sinovial. El estudio incluyó 480 pacientes con artrosis de rodilla, asignados de forma aleatoria a electroacupuntura real o acupuntura simulada. Fue un ensayo multicéntrico, realizado en seis hospitales de Shanghái, con diseño paralelo y control sham. Los pacientes, los evaluadores de resultados y los estadísticos permanecieron enmascarados respecto al grupo asignado. Como es habitual en este tipo de intervenciones, los acupuntores no podían estar cegados, pero no participaron en la evaluación de resultados ni en el análisis de los datos. El tratamiento consistió en tres sesiones semanales durante seis semanas, con seguimiento posterior hasta la semana 30. La resonancia magnética se realizó al inicio y a las seis semanas, utilizando equipos de al menos 1,5 teslas. Las imágenes fueron analizadas mediante herramientas de segmentación basadas en inteligencia artificial para valorar parámetros de cartílago, señal de la grasa infrapatelar e inflamación tipo derrame-sinovitis.

El resultado principal fue el cambio en la puntuación global WOMAC a las seis semanas. Esta escala evalúa dolor, rigidez y función física en artrosis de rodilla. Los resultados fueron muy claros. A las seis semanas, el grupo de electroacupuntura presentó una reducción ajustada del WOMAC global de 65,35 puntos, frente a 24,76 puntos en el grupo sham. La diferencia entre grupos fue de 40,56 puntos, con un intervalo de confianza del 95% entre 36,35 y 44,77, y significación estadística elevada. Pero lo importante no es solo la significación estadística. El estudio había definido previamente una mejoría clínicamente importante mínima como una reducción de al menos el 12% desde el valor basal del WOMAC. Esta mejoría fue alcanzada por el 92,9% de los pacientes tratados con electroacupuntura, frente al 67,9% del grupo sham. Es decir, una diferencia absoluta del 25% a favor de la electroacupuntura. Además, las diferencias entre grupos aparecieron ya desde la semana 3 y se mantuvieron durante todo el seguimiento, hasta la semana 30. Este punto es especialmente relevante: un ciclo de seis semanas de tratamiento se asoció con beneficios persistentes varios meses después.

Los resultados secundarios siguieron la misma dirección. En la subescala de dolor WOMAC, la electroacupuntura redujo 16,87 puntos frente a 4,93 puntos con sham, con una diferencia entre grupos de 11,98 puntos y un tamaño del efecto grande. En rigidez, la reducción fue de 6,12 puntos con electroacupuntura frente a 3,00 con sham. En función física, la mejoría fue de 42,37 puntos frente a 16,84. En todos los casos, los resultados favorecieron claramente a la electroacupuntura. También mejoraron otros indicadores clínicos. La escala visual analógica del dolor mostró una diferencia de 2,04 puntos a favor de la electroacupuntura. El índice de Lequesne, la escala de Lysholm y la prueba de marcha de seis minutos también mostraron resultados favorables, aunque en esta última el tamaño del efecto fue más modesto.

En conjunto, el patrón es coherente: menos dolor, menos rigidez, mejor función y mejor capacidad funcional.

La parte más interesante del estudio es que no se limitó a medir síntomas. También exploró si la electroacupuntura podía asociarse a cambios estructurales o inflamatorios medibles mediante resonancia magnética. A las seis semanas, los autores observaron señales favorables en algunos parámetros de cartílago y, de forma más clara, en marcadores de inflamación articular. En cartílago, se encontraron diferencias estadísticamente significativas en algunos compartimentos, como el grosor del cartílago femoral medial, el volumen del cartílago femoral lateral, el volumen del cartílago tibial medial y el grosor del cartílago tibial lateral. Sin embargo, los tamaños del efecto fueron muy pequeños, entre -0,03 y -0,07. Por tanto, estos datos deben interpretarse con prudencia. Más llamativos fueron los resultados inflamatorios. La electroacupuntura se asoció con una reducción de la señal de la grasa infrapatelar y de la profundidad del derrame-sinovitis, con tamaños del efecto pequeños a moderados. Esto sugiere un posible efecto antiinflamatorio local, coherente con mecanismos propuestos previamente para la electroacupuntura, como la modulación de vías periféricas y centrales del dolor, el flujo sanguíneo local y mediadores inflamatorios.

Como ocurre con frecuencia en estudios de acupuntura, el grupo sham también mejoró. Esto no debe interpretarse de forma simplista como “todo es placebo”. La acupuntura simulada no siempre es una intervención inerte: reproduce parte del contexto terapéutico, la expectativa, el contacto clínico y algunos estímulos sensoriales. Lo relevante en este estudio es que, pese a esa mejoría del grupo sham, la electroacupuntura mostró una ventaja clara y clínicamente significativa en dolor y función. Además, según los autores, las mejorías sintomáticas observadas con sham no se acompañaron de las mismas señales favorables en los parámetros estructurales o inflamatorios de la RMN.

Los hallazgos por RMN son exploratorios. El ensayo no estaba diseñado ni dimensionado principalmente para demostrar modificación estructural de la artrosis. Además, la ventana de imagen fue corta, solo seis semanas, y los cambios en cartílago tuvieron tamaños del efecto pequeños. Por tanto, no sería correcto afirmar que la electroacupuntura “regenera cartílago” o que “frena la artrosis” de forma demostrada. Lo que sí podemos decir, con rigor, es que este estudio aporta señales preliminares compatibles con un posible efecto antiinflamatorio y quizá protector sobre algunos parámetros estructurales, que deberán confirmarse en estudios más largos y específicamente diseñados para evaluar cambios por imagen.

Este ensayo refuerza la posición de la electroacupuntura como una opción terapéutica relevante en la artrosis de rodilla. En un estudio amplio, multicéntrico y controlado con sham, un ciclo de seis semanas produjo mejorías clínicamente significativas en dolor y función, con beneficios mantenidos hasta 30 semanas.

La aportación más novedosa es la incorporación de resonancia magnética cuantitativa con inteligencia artificial. Aunque los resultados estructurales deben considerarse exploratorios, sugieren que la electroacupuntura podría actuar no solo sobre la percepción del dolor, sino también sobre componentes biológicos locales de la enfermedad, especialmente la inflamación sinovial.

En medicina basada en la evidencia, este tipo de estudios son importantes porque no prometen milagros, pero sí ayudan a situar la acupuntura médica en el lugar que le corresponde: una intervención clínica, segura, con efectos medibles sobre síntomas relevantes para el paciente y con mecanismos biológicos plausibles que merecen seguir investigándose.

Referencia:
Hang M, Shao Y, Lu W, Wang X, Xu H, Chen S, Yu X, Zhu J, Luo X, Yi H, Zhang J, Wang Y, Xue S, Liu S, Gong Z, Song Z, Xiao L, Xiang Z, Yan S, Zhang T, Yao R, Wang T, Tang Z, Cong L, Li Q, Zhao H, Meng W, Fan Y, Ao R, Liu B, Tao L, Gu X, Ding L, Wu T, Xu Y, Wang Y, Liang Q. Electroacupuncture for knee osteoarthritis: a multicentre randomised controlled trial assessing symptomatic and structural efficacy. EClinicalMedicine. 2026 May 22;96:103982. doi: 10.1016/j.eclinm.2026.103982. PMID: 42232684; PMCID: PMC13223986.

Fuente
Dr. Beltran Carrillo
Publicado el Categorías Artrosis, Artrosis de rodilla, Blog, DolorEtiquetas Acupuntura basada en la evidencia, Artrosis, Artrosis de rodilla, Clínica Beltrán Carrillo, dolor, Evidencia científica

posts relacionados

Ver más posts