El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una enfermedad psiquiátrica crónica que puede producir una importante repercusión funcional y deteriorar considerablemente la calidad de vida. La terapia cognitivo-conductual, especialmente mediante exposición y prevención de respuesta, y el tratamiento farmacológico constituyen las principales opciones terapéuticas, pero una proporción relevante de pacientes presenta respuesta insuficiente o dificultades para completar el tratamiento.
Una revisión sistemática y metaanálisis de Yang J et al. publicada en 2026 en Frontiers in Neurology ha evaluado el posible papel de la estimulación de puntos de acupuntura como tratamiento del TOC. Bajo esta denominación los autores incluyeron principalmente acupuntura, electroacupuntura y estimulación eléctrica transcutánea de puntos de acupuntura (TEAS). La revisión incorporó 23 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.713 pacientes, todos realizados en China.
El principal resultado analizado fue la Yale-Brown Obsessive Compulsive Scale (Y-BOCS), una de las escalas de referencia para evaluar la gravedad de los síntomas obsesivo-compulsivos. En el análisis global, la estimulación de puntos se asoció con una reducción significativamente mayor de los síntomas que los tratamientos utilizados como control, con una diferencia media de -3,14 puntos en la Y-BOCS (IC95% -4,46 a -1,81; p<0,00001). La heterogeneidad entre los estudios fue elevada, en buena medida porque los tratamientos y los grupos de comparación fueron diferentes. Sin embargo, el análisis de sensibilidad aporta un dato interesante: al excluir los tres estudios con resultados más alejados de la estimación global, la heterogeneidad descendió de I²=85% a I²=52% y el efecto continuó siendo estadísticamente significativo, con una diferencia media de -2,40 puntos (IC95% -3,21 a -1,59). Esto indica que la dirección favorable del resultado no dependía exclusivamente de unos pocos estudios extremos. Probablemente el hallazgo de mayor interés clínico aparece en los análisis por subgrupos. Cuando la estimulación de puntos de acupuntura se utilizó junto con tratamiento farmacológico, la reducción de la Y-BOCS fue significativamente mayor que con la medicación sola: MD -2,97 puntos (IC95% -5,19 a -0,76; p=0,009). Por el contrario, cuando se comparó la estimulación de puntos utilizada de forma aislada frente al tratamiento farmacológico, la diferencia no alcanzó significación estadística. Este resultado sitúa probablemente mejor el posible papel clínico de la acupuntura: no necesariamente como sustituto del tratamiento convencional, sino como una intervención que puede añadir beneficio cuando se integra en un abordaje terapéutico combinado. Los mayores efectos se observaron en los estudios que incorporaban estimulación de puntos junto con tratamiento farmacológico y terapia cognitivo-conductual, con una reducción media adicional de 3,50 puntos en la Y-BOCS (IC95% -4,34 a -2,66) y sin heterogeneidad estadística entre esos estudios (I²=0%). Aunque se trata de un análisis de subgrupos y no permite atribuir todo el efecto exclusivamente a la acupuntura, refuerza el interés de estudiar esta intervención dentro de estrategias multimodales. También se observaron resultados favorables en la Clinical Global Impression (CGI), una medida clínica global de gravedad y respuesta al tratamiento. En los tres estudios que proporcionaron estos datos, la estimulación de puntos se asoció con una mejoría significativa respecto a los controles, con una diferencia media de -0,87 puntos (IC95% -1,21 a -0,53; p<0,001) y una heterogeneidad de I²=0%. En ansiedad se observó igualmente una diferencia estadísticamente significativa, aunque de pequeña magnitud, mientras que no se encontraron diferencias significativas en la Brief Psychiatric Rating Scale. Los datos disponibles sobre acontecimientos adversos también resultan de interés. En los ensayos que compararon estimulación de puntos con tratamientos farmacológicos, se notificaron menos acontecimientos adversos en los grupos que recibieron la intervención basada en puntos de acupuntura: RR 0,17 (IC95% 0,06 - 0,51; p<0,0001). Este resultado debe interpretarse de acuerdo con el diseño de los estudios, ya que la información de seguridad procedía exclusivamente de comparaciones frente a medicación y existía heterogeneidad entre los tratamientos utilizados. Por ello, los propios autores consideran que los datos disponibles todavía no permiten establecer conclusiones definitivas sobre seguridad comparativa. En conjunto, esta revisión sistemática y metaanálisis reúne un cuerpo de evidencia de 23 ensayos aleatorizados y más de 1.700 pacientes que muestra una señal consistente de beneficio de la estimulación de puntos de acupuntura sobre los síntomas obsesivo-compulsivos. El efecto global fue de aproximadamente tres puntos en la Y-BOCS y se mantuvo en los análisis de sensibilidad. Desde una perspectiva clínica, probablemente el dato más relevante es que añadir estimulación de puntos de acupuntura al tratamiento farmacológico produjo mejores resultados que utilizar únicamente la medicación, mientras que la estimulación de puntos utilizada sola no demostró superioridad frente al tratamiento farmacológico. Estos resultados sitúan a la acupuntura en un terreno especialmente interesante para la práctica médica actual: como intervención complementaria integrada en el tratamiento convencional del TOC, particularmente en pacientes en los que se busca aumentar la respuesta terapéutica mediante un abordaje multimodal. Referencia: Yang J, Liu Z, Liang Z, Jiang X, Jiang X, Xia H. The effect of acupoint stimulation as an adjuvant therapy for obsessive-compulsive disorder: a systematic review and meta-analysis. Front Neurol. 2026 Jul 23;17:1875285. doi: 10.3389/fneur.2026.1875285. PMID: 42564106; PMCID: PMC13441982.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




