Eficacia de las terapias de acupuntura para el síndrome de ovario poliquístico: metaanálisis en red (Yang N et al. Front Med (Lausanne). 2026)

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El conocido hasta ahora como síndrome de ovario poliquístico (SOP; PCOS en inglés) acaba de experimentar un importante cambio de denominación. En mayo de 2026, tras un amplio proceso de consenso internacional, se adoptó el nombre Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome (PMOS), que puede traducirse como síndrome ovárico metabólico poliendocrino. El cambio pretende describir mejor una enfermedad compleja que no se limita al ovario ni se caracteriza realmente por la existencia de “quistes”, sino que presenta manifestaciones endocrinas, metabólicas, reproductivas, dermatológicas y psicológicas.

El proceso que condujo al nuevo nombre fue especialmente amplio: participaron organizaciones científicas y de pacientes de numerosos países y se recogieron más de 14.000 respuestas de mujeres afectadas y profesionales sanitarios. El término PMOS fue finalmente seleccionado porque refleja mejor sus componentes poliendocrino, metabólico y ovárico, eliminando una referencia a los “quistes” que podía resultar científicamente imprecisa y contribuir a una comprensión demasiado limitada de la enfermedad.

Durante un periodo de transición convivirán probablemente las dos denominaciones. De hecho, la revisión que comentamos, publicada en julio de 2026, todavía utiliza el término PCOS. En esta entrada utilizaremos preferentemente PMOS, señalando que corresponde al anteriormente denominado SOP.

Una revisión sistemática y metaanálisis en red de Yang N et al. publicada en Frontiers in Medicine ha evaluado el efecto de diferentes modalidades relacionadas con la acupuntura en este síndrome. El volumen de evidencia reunido es considerable: 92 ensayos clínicos aleatorizados y 8.165 mujeres, con estudios publicados entre 2007 y 2024.

Un aspecto resulta fundamental para interpretar correctamente los resultados. En los ensayos incluidos, los grupos experimentales recibían distintas modalidades relacionadas con la acupuntura asociadas al tratamiento farmacológico para inducir la ovulación, mientras que los grupos control recibían el tratamiento farmacológico convencional. Por tanto, la pregunta clínica principal no es si la acupuntura sustituye al tratamiento habitual, sino qué puede aportar cuando se añade a este.

Un metaanálisis convencional suele reunir estudios que comparan dos tratamientos. Un metaanálisis en red o network meta-analysis (NMA) permite comparar simultáneamente numerosas intervenciones, integrando tanto las comparaciones directas realizadas en los ensayos como comparaciones indirectas.

Este tipo de análisis permite además ordenar los tratamientos mediante una medida denominada SUCRA (surface under the cumulative ranking curve). Un SUCRA próximo al 100% significa que una intervención tiene una elevada probabilidad de encontrarse entre las primeras posiciones del ranking de los tratamientos comparados. No significa, por ejemplo, que un SUCRA del 99% implique que el 99% de las pacientes vaya a responder al tratamiento. Es una medida de posición relativa dentro de la red, no un porcentaje de pacientes curadas.

Para el resultado denominado por los autores “eficacia total”, se analizaron 49 ensayos con 4.455 pacientes. En este análisis no se detectó heterogeneidad estadística (I²=0%). La electroacupuntura alcanzó un SUCRA del 99,03%, ocupando claramente la primera posición del ranking, seguida por otras modalidades que combinaban diferentes tipos de estimulación.

En la comparación expresada por los autores como tratamiento convencional frente a electroacupuntura se obtuvo: RR = 0,43 (IC 95%: 0,22 – 0,70).

El riesgo relativo compara la probabilidad de que ocurra un determinado resultado entre dos grupos. Un RR de 1 significaría que ambos tienen la misma probabilidad. En esta comparación concreta, un RR de 0,43 significa que la probabilidad del resultado favorable con el tratamiento convencional fue aproximadamente el 43% de la observada con la estrategia que incorporaba electroacupuntura. Expresado al revés para hacerlo más intuitivo, la probabilidad relativa del resultado favorable fue aproximadamente 2,3 veces mayor con el régimen que incorporaba electroacupuntura.

La denominada “eficacia total”, sin embargo, es un outcome compuesto utilizado en muchos de los estudios originales y tiene una interpretación clínica menos directa. Por ello resulta particularmente interesante comprobar qué ocurrió con parámetros hormonales objetivos.

La LH fue analizada en 83 ensayos y 7.427 mujeres, uno de los conjuntos de evidencia más amplios de la revisión. Los niveles de LH fueron significativamente inferiores con numerosas estrategias que incorporaban acupuntura respecto al tratamiento farmacológico convencional. Además, la heterogeneidad fue extraordinariamente baja, I²=2%. Aquí también merece una explicación el I². Esta medida indica hasta qué punto las diferencias observadas entre los resultados de los estudios parecen deberse a diferencias reales entre ellos y no simplemente al azar. Un I² del 2% implica una heterogeneidad prácticamente inexistente, es decir, los resultados fueron notablemente consistentes entre los diferentes estudios.

La testosterona fue evaluada en 72 estudios que incluyeron 6.304 mujeres. Diferentes modalidades relacionadas con la acupuntura mostraron resultados favorables, y la electroacupuntura obtuvo un SUCRA del 82,33%, situándose entre las intervenciones mejor clasificadas.

La reducción de testosterona tiene especial interés porque el hiperandrogenismo constituye uno de los componentes endocrinos centrales del PMOS, relacionado tanto con manifestaciones clínicas como hirsutismo o acné como con alteraciones de la función ovulatoria.

La relación LH/FSH se evaluó en 33 ensayos y 3.115 participantes. También aquí diferentes intervenciones relacionadas con la acupuntura mostraron resultados favorables frente al tratamiento convencional. En los rankings aparecieron especialmente bien situadas modalidades que proporcionaban una estimulación mantenida, eléctrica o térmica, un patrón que se repite en diferentes outcomes del metaanálisis.

Los acontecimientos adversos se analizaron en 21 estudios con 1.953 participantes.

En la comparación entre tratamiento farmacológico convencional y aguja filiforme se obtuvo: RR = 1,43; (IC 95%: 1,02 – 2,02).

Los autores evaluaron el riesgo de sesgo mediante la herramienta Cochrane RoB 2.0. La mayoría de los estudios fueron clasificados como de bajo riesgo o con algunas preocupaciones. Como ocurre frecuentemente en estudios de intervenciones físicas, el cegamiento presentó dificultades y numerosos ensayos describieron de forma insuficiente algunos procedimientos de aleatorización.

Un dato metodológicamente interesante es que los autores realizaron análisis de sensibilidad retirando los estudios con mayor riesgo de sesgo y los rankings SUCRA permanecieron en gran medida sin cambios, lo que aporta robustez a la dirección general de los resultados.

Globalmente, los resultados muestran que añadir diferentes modalidades relacionadas con la acupuntura al tratamiento farmacológico convencional puede mejorar diversos parámetros endocrinos asociados al PMOS. La electroacupuntura destacó especialmente, ocupando la primera posición para eficacia global y situándose también entre las intervenciones mejor clasificadas para la reducción de testosterona.

Referencia:
Yang N, Li Y, Jiang H, Wang R, Zhang Q, Tang Q, Liu H, Xie Y, Wang S, Li Z, Dong Z, Zhao J, Wang F. Efficacy of acupuncture therapies for polycystic ovary syndrome: a network meta-analysis. Front Med (Lausanne). 2026 Jul 29;13:1895421. doi: 10.3389/fmed.2026.1895421. PMID: 42591356; PMCID: PMC13461588.

Fuente
Dr. Beltran Carrillo
Publicado el Categorías Blog, Fertilidad FemeninaEtiquetas Acupuntura basada en la evidencia, Clínica Beltrán Carrillo, Evidencia científica, PMOS, Síndrome de ovario metabólico poliendocrino, Síndrome de ovario poliquistico, SOP

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