La investigación clínica permite responder a una pregunta fundamental: ¿funciona una intervención en pacientes? Pero existe otra pregunta distinta y complementaria: ¿es biológicamente plausible que produzca ese efecto y mediante qué mecanismos podría hacerlo? Para responderla, los modelos experimentales siguen teniendo un papel importante. No permiten demostrar eficacia clínica y sus resultados nunca deben trasladarse directamente al ser humano, pero ayudan a explorar mecanismos, identificar vías biológicas y comprobar si los efectos observados son coherentes con procesos fisiopatológicos conocidos.
Desde esta perspectiva resulta interesante la revisión sistemática y metaanálisis publicada en Medicine por Zhang y colaboradores en 2026, que sintetiza la evidencia disponible sobre los efectos de la acupuntura en modelos animales de colitis ulcerosa. El estudio incluyó 31 trabajos experimentales y 597 animales, y evaluó tanto indicadores de actividad de la enfermedad como mediadores inflamatorios y proteínas relacionadas con la integridad de la barrera intestinal.
El resultado global ofrece una imagen bastante consistente: en estos modelos experimentales, la acupuntura se asocia con una reducción de la inflamación intestinal y con modificaciones compatibles con una mejor conservación o recuperación de la barrera mucosa.
Los autores realizaron una búsqueda en ocho bases de datos internacionales y chinas hasta junio de 2025. Se incluyeron experimentos en animales con colitis inducida mediante diferentes procedimientos, principalmente dextrano sulfato sódico (DSS) y ácido trinitrobencenosulfónico (TNBS), dos modelos ampliamente empleados para reproducir determinados componentes de la inflamación intestinal.
Los autores analizaron seis resultados principales. Cuatro estaban relacionados con la actividad inflamatoria: índice de actividad de la enfermedad (DAI), TNF-α, IL-1β e IL-6, y dos con la integridad de la barrera intestinal: ZO-1 y occludina.
El primer resultado relevante fue el índice de actividad de la enfermedad (DAI), una medida utilizada en estos modelos para integrar manifestaciones como pérdida de peso, alteraciones de las heces y sangrado.
Veinte estudios aportaron datos para este desenlace. La acupuntura produjo una reducción importante del DAI frente a los animales con colitis que no recibieron tratamiento, con una diferencia media estandarizada de: SMD -2,72 (IC 95%: -3,43 a -2,01).
Conviene interpretar con prudencia el tamaño numérico de estas diferencias estandarizadas. En investigación experimental pueden aparecer tamaños de efecto muy elevados debido a la homogeneidad de los animales, al carácter inducido de la enfermedad y al pequeño tamaño de muchas muestras. Por tanto, estos valores no pueden traducirse directamente en magnitudes de beneficio clínico en pacientes.
Lo importante aquí es fundamentalmente la dirección y consistencia biológica del resultado: los animales tratados con acupuntura presentaron menor actividad de la colitis experimental.
Los resultados sobre mediadores inflamatorios siguieron una dirección similar.
El TNF-α disminuyó significativamente en 17 estudios: SMD -2,88 (IC 95%: -3,46 a -2,30).
La IL-1β, analizada en 20 estudios, también se redujo: SMD -3,46 (IC 95%: -4,30 a -2,61).
Y en los 14 estudios que evaluaron IL-6 se observó nuevamente una disminución: SMD -2,86 (IC 95%: -3,76 a -1,97).
Estos resultados tienen interés porque TNF-α, IL-1β e IL-6 participan de manera relevante en la cascada inflamatoria de la enfermedad inflamatoria intestinal. No estamos, por tanto, ante modificaciones de biomarcadores elegidos arbitrariamente, sino ante mediadores estrechamente relacionados con la fisiopatología de la inflamación intestinal.
Los estudios individuales incluidos en la revisión sugieren además diferentes vías mediante las cuales podría producirse esta regulación. Entre ellas aparecen la modulación del inflamasoma NLRP3/caspasa-1, la vía IL-6/STAT3, el equilibrio entre células Th17 y Treg, la actividad de macrófagos proinflamatorios y mecanismos relacionados con la autofagia celular.
Esto no demuestra que exista un único “mecanismo de la acupuntura”. Probablemente ocurre justamente lo contrario: un estímulo fisiológico como la electroacupuntura puede actuar sobre diferentes sistemas reguladores, produciendo posteriormente cambios en diversas vías celulares e inmunológicas.
La colitis ulcerosa no es exclusivamente una alteración de mediadores inflamatorios. La integridad de la barrera epitelial intestinal desempeña también un papel fundamental.
Las uniones estrechas entre las células epiteliales incluyen proteínas como ZO-1 y occludina, importantes para controlar la permeabilidad intestinal. Cuando esta estructura se deteriora aumenta el paso de sustancias a través del epitelio y puede mantenerse o amplificarse la respuesta inflamatoria.
Seis estudios evaluaron ZO-1. La acupuntura aumentó significativamente su expresión: SMD 4,66 (IC 95%: 1,78 a 7,54).
Cinco estudios evaluaron occludina, observándose igualmente un incremento: SMD 5,11 (IC 95%: 2,09 a 8,14).
De nuevo, el tamaño numérico de estas SMD debe contemplarse con cautela. Pero la dirección conjunta de los resultados resulta interesante: menor actividad inflamatoria, disminución de citocinas proinflamatorias y aumento de proteínas relacionadas con la integridad de la barrera intestinal.
El esquema propuesto por los autores resume precisamente esta hipótesis: la electroacupuntura podría reducir la respuesta inflamatoria y simultáneamente favorecer la recuperación de las uniones estrechas del epitelio, disminuyendo la permeabilidad intestinal.
Este trabajo no demuestra que la acupuntura sea eficaz para tratar la colitis ulcerosa en seres humanos. No era esa la pregunta del estudio y sería metodológicamente incorrecto extraer esa conclusión. Su valor es otro. Los resultados proporcionan evidencia preclínica de plausibilidad biológica. En distintos modelos animales de colitis, y a través de múltiples experimentos, la acupuntura se relaciona con tres fenómenos que aparecen de manera paralela: menor actividad de la enfermedad experimental, reducción de importantes mediadores inflamatorios y aumento de proteínas vinculadas a la integridad de la barrera intestinal.
Este tipo de investigación ocupa un lugar concreto dentro de la construcción de la evidencia científica. Los modelos animales no sustituyen a los ensayos clínicos, pero permiten investigar qué ocurre entre la aplicación de un estímulo y la aparición de un posible efecto terapéutico. Son especialmente útiles cuando diferentes estudios empiezan a señalar mecanismos convergentes.
En este caso, la hipótesis que emerge es razonablemente coherente: la electroacupuntura podría modular la respuesta inflamatoria intestinal y contribuir a preservar o restaurar la barrera mucosa.
Referencia:
Zhang J, Zheng X, Zuo G, Wang Y, Zheng X, Sun Y, She Y. A systematic review and meta-analysis of acupuncture for intestinal protection and underlying mechanisms in animal models of ulcerative colitis. Medicine (Baltimore). 2026 Jul 31;105(31):e49951. doi: 10.1097/MD.0000000000049951. PMID: 42536534; PMCID: PMC13433046.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




