Las mujeres que han sufrido violencia de género presentan con frecuencia depresión, síntomas de estrés postraumático, insomnio y un deterioro importante de la calidad de vida. En muchas ocasiones, además, continúan expuestas a situaciones de gran vulnerabilidad y encuentran barreras para acceder de forma continuada a tratamiento psicológico o farmacológico.
Un ensayo clínico aleatorizado realizado en Hong Kong por Yang S et al. (Gen Psychiatr. 2026) evaluó si añadir electroacupuntura y estimulación eléctrica transcutánea de puntos, TEAS, a la atención habitual podía mejorar estos síntomas. Participaron 110 mujeres con episodio depresivo mayor y antecedentes de violencia doméstica reciente. Todas continuaron con la atención habitual, que podía incluir psicoterapia, medicación y apoyo social o legal. La mitad recibió además, durante 12 semanas, dos sesiones semanales de electroacupuntura en clínica y tres sesiones de TEAS en domicilio.
El resultado principal fue el cambio en la escala de depresión BDI-II. A las 12 semanas, el grupo tratado presentó una reducción 10,9 puntos mayor que el grupo con atención habitual sola, con un IC95% de -16,5 a -5,4 y p<0,001. Este dato es especialmente importante porque supera ampliamente la mínima diferencia clínicamente importante, establecida en 5 puntos. No se trata, por tanto, de una diferencia estadística pequeña, sino de una mejoría con magnitud clínica relevante. La superioridad apareció ya desde las primeras semanas. La diferencia entre grupos fue de 8 puntos a las 3 semanas, de 8,1 puntos a las 6 semanas y de 10,9 puntos al finalizar el tratamiento. Los resultados fueron coherentes en otras escalas. La HAMD-17, evaluada por profesionales cegados, mostró una diferencia de 7,3 puntos a favor de electroacupuntura más TEAS, por encima de su MCID de 3 a 5 puntos. Los síntomas de estrés postraumático mejoraron 9,3 puntos más en la escala PCL-C, superando el umbral clínicamente importante de 7,9 puntos. El insomnio mejoró 5 puntos más en el ISI, también por encima de su MCID de 4 puntos. Esto significa que los beneficios no se limitaron a la depresión. La intervención produjo mejorías clínicamente relevantes en tres áreas centrales de la salud mental asociada al trauma: depresión, estrés postraumático e insomnio. Los resultados categóricos fueron igualmente favorables. A las 12 semanas, el 49,1% de las mujeres del grupo de electroacupuntura y TEAS alcanzó una respuesta clínica, frente al 18,2% del grupo control. Esto equivale a un RR aproximado de 2,70, es decir, la probabilidad de responder fue unas 2,7 veces mayor con la intervención. En el análisis ajustado, la OR fue 5,0 (IC95% 2,0–12,2), lo que indica unas odds de respuesta cinco veces superiores, aunque la OR tiende a expresar una magnitud mayor que el RR cuando el evento es relativamente frecuente. La remisión se observó en el 38,2% frente al 12,7%, lo que corresponde a un RR aproximado de 3,01: la probabilidad de alcanzar la remisión fue alrededor de tres veces mayor. La OR ajustada fue 6,9 (IC95% 2,4/20,3), reflejando unas odds de remisión casi siete veces superiores. También mejoraron el estrés percibido y la calidad de vida, especialmente su componente mental. El diseño responde a una pregunta clínica muy práctica: no si la electroacupuntura sustituye al tratamiento habitual, sino si añade beneficio. Los resultados indican que sí. Además, la combinación de sesiones presenciales con TEAS domiciliaria puede mejorar la accesibilidad y reducir la dependencia de visitas frecuentes. La adherencia fue alta y todos los acontecimientos adversos relacionados con el tratamiento fueron leves y transitorios. El estudio no utilizó un control sham y las participantes conocían su asignación, lo que puede influir en algunos outcomes autoinformados. Sin embargo, la HAMD-17 fue evaluada por profesionales cegados y también mostró una mejoría superior al MCID, lo que refuerza la solidez del resultado. Tampoco hubo seguimiento más allá de las 12 semanas, por lo que queda por conocer la duración del beneficio. En conjunto, este ensayo muestra que añadir electroacupuntura y TEAS a la atención habitual puede producir mejorías amplias, consistentes y clínicamente relevantes en mujeres con síntomas psiquiátricos tras violencia de género. El hecho de que los resultados superen los umbrales de MCID en depresión, estrés postraumático e insomnio es probablemente el dato más importante del estudio. Referencia: Yang S, Mok WC, Cheung DST, Tiwari A, Cheng CPW, Chen H, Qin Z, Chan MY, Hu X, Yu KC, Chan PY, Li W, Liu SN, Gu MQ, Yang X, Lee D, Sin SH, Zhang ZJ. Combining electroacupuncture and transcutaneous electrical acupoint stimulation for psychiatric disorders in women victims of domestic violence: An assessor-blinded, randomised controlled trial. Gen Psychiatr. 2026 Aug;39(4):e70035. doi: 10.1002/gps3.70035. Epub 2026 Jul 7. PMID: 42415722; PMCID: PMC13339927.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




