Eficacia de la acupuntura en el tratamiento de los trastornos temporomandibulares: metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados (Ning Z et al. J Stomatol Oral Maxillofac Surg. 2026)

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Los trastornos temporomandibulares constituyen una de las causas más frecuentes de dolor orofacial no odontógeno. Pueden afectar a la articulación temporomandibular, a la musculatura masticatoria y a las estructuras relacionadas, y suelen manifestarse con dolor, limitación de la apertura bucal, ruidos articulares y dificultad funcional. En los casos persistentes, el impacto se extiende a la alimentación, el habla, el sueño y la calidad de vida.

El tratamiento suele ser conservador y escalonado. Incluye fármacos, fisioterapia, férulas oclusales, medidas conductuales y, en algunos casos, psicoterapia. Sin embargo, no todos los pacientes responden de forma suficiente, y el uso prolongado de determinados tratamientos puede verse limitado por efectos adversos, adherencia irregular o beneficio incompleto.

Un metaanálisis de Ning Z et al. publicado en J Stomatol Oral Maxillofac Surg. (2026) evaluó la eficacia de la acupuntura en estos trastornos mediante la síntesis de 19 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 708 pacientes. Los autores analizaron dos outcomes especialmente relevantes: la intensidad del dolor y la apertura máxima de la boca.

El trabajo no se limitó a comparar las puntuaciones finales entre grupos. También estudió cuánto había mejorado cada paciente desde su situación basal. Este enfoque es importante porque los pacientes pueden comenzar los ensayos con niveles distintos de dolor o limitación funcional. Analizar el cambio desde el inicio permite estimar mejor la mejoría atribuible al tratamiento y reducir la influencia de posibles diferencias basales.

Cuando se compararon únicamente las puntuaciones de dolor al finalizar el tratamiento, la acupuntura mostró una ventaja pequeña frente a los controles, con una diferencia media estandarizada de -0,22. Sin embargo, cuando se analizaron los cambios respecto al inicio, el efecto fue claramente mayor: SMD -0,65; IC95% -0,83 a -0,48.

Se trata de un tamaño de efecto moderado a favor de la acupuntura en la reducción del dolor.

La misma tendencia se observó en la función mandibular. Para la apertura máxima de la boca, el análisis del cambio desde el inicio mostró: SMD 0,57; IC95% 0,38 a 0,77.

Esto indica una mejoría funcional moderada y estadísticamente significativa. El beneficio, por tanto, no se limitó a reducir la percepción de dolor, sino que también se extendió a una función clínica central: la capacidad de abrir la boca.

Los estudios incluidos utilizaron diferentes grupos control, entre ellos acupuntura simulada, placebo, tratamiento convencional y férulas oclusales.

En el análisis del cambio en dolor, la acupuntura mostró beneficio frente a todos ellos:

– frente a sham o placebo: SMD -0,73;
– frente al tratamiento estándar: SMD -0,88;
– frente a férulas oclusales planas: SMD -0,39.

La ventaja frente a sham es especialmente relevante, porque indica que el resultado no depende únicamente de comparar la acupuntura con ausencia de tratamiento. Aun considerando que los procedimientos sham pueden producir estimulación fisiológica y comportarse como una intervención de baja dosis, la acupuntura real mantuvo una diferencia favorable.

Los análisis por subgrupos sugirieron que una frecuencia de al menos dos sesiones semanales podría asociarse con mejores resultados que una única sesión por semana.

Para el dolor, los estudios con dos o más sesiones semanales mostraron un efecto de -0,64, frente a -0,42 en los protocolos de una sesión semanal. En la apertura bucal, la diferencia fue todavía mayor: SMD 1,04 con dos o más sesiones por semana frente a 0,42 con una sesión semanal.

Estos resultados deben considerarse exploratorios. La frecuencia se analizó a nivel de estudio y puede estar relacionada con otros factores, como el número total de sesiones, la duración del tratamiento o la intensidad de la estimulación. Además, la metarregresión no confirmó de forma estable que la frecuencia fuera un moderador independiente.

Aun así, el patrón es clínicamente plausible y apunta a que la dosis de tratamiento puede ser relevante. La acupuntura no debería entenderse como una intervención aislada y uniforme, sino como una terapia cuya eficacia puede depender de la frecuencia, la duración y la intensidad del protocolo.

El metaanálisis incluyó tanto acupuntura con aguja como acupuntura láser.

En la reducción del dolor, ambas modalidades mostraron resultados muy similares:

– acupuntura manual: SMD -0,66;
– acupuntura láser: SMD -0,65.

No hubo diferencias significativas entre ambas.

Para la apertura bucal, la acupuntura manual presentó un efecto mayor, aunque la diferencia frente al láser no alcanzó significación estadística. Esto sugiere que la modalidad láser puede ser una opción no invasiva en pacientes con miedo intenso a las agujas, aunque la evidencia disponible es menor y debe interpretarse con prudencia.

Uno de los aspectos más destacables del trabajo es la calidad metodológica de los ensayos incluidos. La figura de riesgo de sesgo no muestra ningún dominio clasificado como alto riesgo. No hay puntos rojos. La gran mayoría de las valoraciones son verdes y los pocos dominios amarillos se concentran en la ocultación de la asignación y el cegamiento.

Todos los estudios fueron considerados de bajo riesgo en la generación de la secuencia aleatoria, los datos incompletos, la notificación selectiva y otros posibles sesgos. Además, 15 de los 19 ensayos aplicaron cegamiento de los evaluadores de resultados.

Esto es importante porque permite separar dos cuestiones que a menudo se confunden: la heterogeneidad y el riesgo de sesgo. Los estudios fueron heterogéneos en diagnósticos, protocolos, frecuencia y comparadores, pero eso no significa que fueran metodológicamente deficientes.

Los análisis de sensibilidad mostraron que los resultados se mantenían al retirar uno a uno los estudios incluidos. Ningún ensayo individual explicaba por sí solo el efecto global. Tampoco se detectaron indicios significativos de sesgo de publicación mediante las pruebas de Begg y Egger.

La principal limitación fue la elevada heterogeneidad estadística. Los estudios incluyeron poblaciones distintas, con componentes musculares o articulares, diferentes protocolos de tratamiento, frecuencias variadas y controles no homogéneos. Además, muchos no describieron con suficiente detalle la técnica, la duración de las sesiones o determinados parámetros del tratamiento.

Por tanto, el resultado global parece robusto, pero todavía no permite definir con precisión qué protocolo es óptimo para cada subtipo de trastorno temporomandibular.

Los propios autores señalan que la diferencia en las puntuaciones finales de dolor, SMD -0,22, podría ser demasiado pequeña para alcanzar de forma consistente los umbrales de mínima diferencia clínicamente importante. Sin embargo, el análisis del cambio desde el inicio mostró un efecto moderado de -0,65, acompañado por una mejoría funcional también moderada en la apertura bucal, SMD 0,57.

La interpretación no debe centrarse únicamente en una cifra de dolor. La recuperación de los trastornos temporomandibulares es multidimensional. Reducir el dolor y mejorar simultáneamente la movilidad mandibular puede facilitar la masticación, el habla y la recuperación funcional.

Este metaanálisis aporta evidencia favorable para la acupuntura en los trastornos temporomandibulares. La síntesis de 19 ensayos aleatorizados muestra una reducción moderada del dolor y una mejoría moderada de la apertura bucal cuando se analizan los cambios desde el inicio. Los resultados se mantienen frente a diferentes comparadores, incluidos procedimientos sham, y permanecen estables en los análisis de sensibilidad.

Además, la evaluación metodológica es especialmente sólida: ningún dominio fue clasificado como de alto riesgo de sesgo y la mayoría de las valoraciones fueron de bajo riesgo.

La heterogeneidad impide definir todavía un protocolo universal, pero el conjunto de la evidencia apoya la incorporación de la acupuntura dentro del tratamiento conservador e integral de los trastornos temporomandibulares.

Referencia:
Ning Z, Ning Z, Chen W, Li W, Wang H, Li S, Yu X. Efficacy of acupuncture in the treatment of temporomandibular disorders: a meta-analysis of randomised controlled trials. J Stomatol Oral Maxillofac Surg. 2026 Jun 26;127(6):102881. doi: 10.1016/j.jormas.2026.102881. Epub ahead of print. PMID: 42362085.

Fuente
Dr. Beltran Carrillo
Publicado el Categorías ATM (Trastorno Temporomandibular), BlogEtiquetas Acupuntura basada en la evidencia, ATM, Clínica Beltrán Carrillo, dolor, Evidencia científica, Trastorno Temporomandibular