El síndrome de fatiga crónica, también conocido como encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica, es una enfermedad compleja. No se trata simplemente de “estar cansado”. La fatiga puede ser intensa, persistente, empeorar tras el esfuerzo y acompañarse de sueño no reparador, problemas cognitivos, dolor, intolerancia ortostática y otros síntomas que afectan profundamente la vida diaria.
El artículo de Ren S et al. (Front Physiol. 2026)no estudia directamente a pacientes, sino modelos animales de condiciones similares a la fatiga crónica. Esto es importante: los animales no “tienen” síndrome de fatiga crónica como una persona, pero sí pueden inducirse estados experimentales que reproducen algunos rasgos de la enfermedad, como menor resistencia física, alteraciones inflamatorias, estrés oxidativo o cambios hormonales relacionados con el eje del estrés.
El estudio es una revisión sistemática con metaanálisis en red. Incluyó 77 estudios en animales y comparó nueve intervenciones no farmacológicas de medicina complementaria, muchas de ellas directamente relacionadas con la acupuntura: acupuntura manual, electroacupuntura, moxibustión, acupuntura de fuego, aguja caliente, punción, además de tuina, guasha y terapia de implantación de hilo.
Un metaanálisis clásico suele comparar dos opciones: tratamiento frente a control. Por ejemplo, electroacupuntura frente a no tratamiento. Un metaanálisis en red, en cambio, permite comparar muchas intervenciones a la vez, incluso cuando no todos los tratamientos se han comparado directamente entre sí. Es decir, puede estimar qué intervención parece funcionar mejor dentro de una red de estudios. Además, el estudio usa una medida llamada SUCRA, que sirve para ordenar los tratamientos según la probabilidad de ocupar los primeros puestos. Un SUCRA alto no significa automáticamente “tratamiento demostrado como el mejor”, sino “tratamiento con mayor probabilidad estadística de estar entre los más eficaces dentro de esta red de estudios”. Este matiz es clave, porque los rankings pueden ser útiles, pero también pueden exagerar la sensación de certeza cuando los estudios incluidos son pequeños, heterogéneos o con riesgo de sesgo.
Uno de los resultados más fáciles de entender fue el tiempo hasta el agotamiento en la prueba de natación forzada. En esta prueba se mide cuánto tiempo resiste el animal antes de llegar al agotamiento. En 28 estudios, con 678 animales, se observó que las terapias de medicina complementaria tendían a prolongar ese tiempo. Pero las diferencias estadísticamente significativas frente al grupo control aparecieron sobre todo con dos intervenciones:
La electroacupuntura aumentó el tiempo hasta el agotamiento en una media de 347 segundos, con un intervalo de confianza del 95% entre 144,70 y 549,29 segundos.
La moxibustión lo aumentó en 311,28 segundos, con un intervalo de confianza del 95% entre 146,36 y 476,20 segundos.
Traducido: en estos modelos animales, los grupos tratados con electroacupuntura o moxibustión resistieron más tiempo antes de agotarse. Y como los intervalos de confianza no cruzan el cero, el resultado se considera estadísticamente significativo.
En el ranking SUCRA, la electroacupuntura ocupó el primer lugar para esta variable, con un 79,7%, seguida de la moxibustión, con un 74,4%.
Otro resultado fue el tiempo de inmovilidad en la prueba de suspensión por la cola. En modelos animales, más inmovilidad suele interpretarse como peor estado funcional o mayor comportamiento tipo fatiga/depresivo.
En 23 estudios, con 505 animales, se vio que varias técnicas redujeron significativamente la inmovilidad:
-La acupuntura manual redujo la inmovilidad en 42,31 segundos.
-La electroacupuntura la redujo en 46,95 segundos.
-La moxibustión la redujo en 44,99 segundos.
-El guasha mostró una reducción mayor, de 83,02 segundos.
El estudio también analizó actividad en campo abierto, una prueba que evalúa movimiento y exploración. En la puntuación vertical, la acupuntura manual aumentó la actividad en 10,51 puntos, la electroacupuntura en 9,96 puntos y la moxibustión en 7,33 puntos frente al control. En la puntuación horizontal, la acupuntura manual aumentó 35,23 puntos, la electroacupuntura 20,64 puntos y la moxibustión 20,30 puntos.
Estos datos sugieren una mejora del comportamiento motor o exploratorio en animales tratados, aunque no deben confundirse con una mejora clínica demostrada en humanos.
Una parte importante del estudio se centró en el estrés oxidativo. Para explicarlo de forma sencilla: cuando el organismo produce demasiados radicales libres o no consigue neutralizarlos bien, puede producirse daño celular. Uno de los marcadores usados para medir ese daño es el MDA, o malondialdehído. En 5 estudios, con 101 animales, varias técnicas redujeron significativamente el MDA frente al control:
-La acupuntura de fuego redujo el MDA en 13,15 nmol/ml.
-La acupuntura manual lo redujo en 3,85 nmol/ml.
-La punción lo redujo en 11,43 nmol/ml.
-La moxibustión lo redujo en 479,16 nmol/ml.
La cifra de moxibustión es llamativamente grande y obtuvo un SUCRA del 100% para reducción de MDA. Esto significa que, dentro de esta red de estudios, fue la intervención con mayor probabilidad de ocupar el primer puesto para este marcador.
El síndrome de fatiga crónica se ha relacionado en muchos trabajos con alteraciones inmunitarias e inflamatorias. En este metaanálisis se midieron varias moléculas inflamatorias, como IL-1β, IL-6, TNF-α e IFN-γ.
Para IL-1β, se incluyeron 11 estudios con 259 animales. Las intervenciones que redujeron de forma significativa este marcador fueron:
-Tuina, con una reducción media de 552,03 pg/ml.
-Electroacupuntura**, con una reducción media de 156,59 pg/ml.
Para IL-6, se incluyeron 8 estudios con 181 animales. De nuevo, las reducciones significativas aparecieron con:
-Tuina, con 554,77 pg/ml menos.
-Electroacupuntura, con 163,27 pg/ml menos.
En el ranking SUCRA, tuina alcanzó el 100% tanto para IL-1β como para IL-6, mientras que electroacupuntura obtuvo 79,2% para IL-1β y 73,4% para IL-6.
Para TNF-α, los resultados fueron menos claros. Aunque moxibustión, aguja caliente, electroacupuntura y acupuntura manual tendieron a reducir este marcador, las diferencias no alcanzaron significación estadística. Aun así, en el ranking SUCRA, la moxibustión ocupó el primer lugar con 84,3%, seguida muy de cerca por la aguja caliente, con 83,1%.
Aquí la lectura correcta es: hay señales interesantes sobre regulación inflamatoria, especialmente para electroacupuntura y tuina en IL-1β e IL-6, pero no todos los marcadores muestran resultados sólidos.
Otro bloque muy interesante fue el análisis endocrino. El estudio evaluó marcadores del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, que es uno de los sistemas que regulan la respuesta al estrés. Los autores analizaron tres marcadores:
-CRH, hormona liberadora de corticotropina.
-ACTH, hormona adrenocorticotropa.
-CORT, cortisol o corticosterona, según el modelo experimental.
En 7 estudios, con 154 animales, la electroacupuntura redujo significativamente la CRH en 9,91 pg/ml, mientras que tuina la redujo en 16,96 pg/ml.
En 9 estudios, con 207 animales, tuina redujo significativamente la ACTH en 20,02 pg/ml.
Y en esos mismos 9 estudios, la electroacupuntura redujo significativamente el cortisol/corticosterona en 35,69 ng/ml, mientras que tuina lo redujo en 89,95 ng/ml.
En los rankings SUCRA, tuina fue la intervención mejor posicionada para CRH, ACTH y CORT, con 97,3%, 90,4% y 93,8%, respectivamente. La electroacupuntura también obtuvo buenos resultados, especialmente en CRH, con 71,6%, y CORT, con 66,0%.
Desde una perspectiva fisiológica, esto es relevante porque sugiere que algunas intervenciones podrían modular la respuesta neuroendocrina al estrés en modelos de fatiga. Pero, de nuevo, hablamos de animales y no de pacientes.
Este metaanálisis en red nos deja una idea potente: la acupuntura no parece actuar sobre un único punto del problema, sino sobre varios sistemas implicados en la fatiga: resistencia física, inflamación, estrés oxidativo y eje del estrés.
Eso encaja con una visión integradora de la acupuntura, pero todavía necesita confirmación clínica. Los modelos animales son una primera pista, no la última palabra.
Referencia:
Ren S, Wei J, Zhao S, Li L, Zhang J, Yan C, Wang J. Effectiveness of non-pharmacological therapies in complementary and alternative medicine on improving fatigue levels, oxidative stress, inflammation, and endocrine levels in animal models of chronic fatigue-like conditions: a systematic review and network meta-analysis. Front Physiol. 2026 May 7;17:1807587. doi: 10.3389/fphys.2026.1807587. PMID: 42180838; PMCID: PMC13189903.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




