El deterioro cognitivo tras un ictus es una de las secuelas más importantes y, a veces, una de las menos visibles. Puede afectar a la memoria, la atención, la orientación, el lenguaje, la velocidad de procesamiento y las funciones ejecutivas. En la práctica clínica, esto significa que el paciente no solo tiene que recuperar fuerza o movilidad: también necesita recuperar capacidad para organizarse, comprender instrucciones, participar en la rehabilitación y mantener autonomía en su vida diaria.
El artículo de (Xiong Y et al. es una revisión sistemática con metaanálisis publicada en Frontiers in Neurology (2026). Su objetivo fue evaluar la eficacia y seguridad de una modalidad concreta de acupuntura, denominada acupuntura craneal-base periférica o SBP acupuncture, en pacientes con deterioro cognitivo postictus.
Este trabajo es una revisión sistemática con metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados. Esto quiere decir que los autores buscaron estudios clínicos en los que pacientes con deterioro cognitivo tras ictus recibían acupuntura SBP y se comparaban con un grupo control, que podía recibir no acupuntura o acupuntura simulada. Después, combinaron los resultados para obtener una estimación global del efecto. Este tipo de estudio es útil porque permite reunir la información de varios ensayos y ver si, al analizarlos en conjunto, aparece una señal consistente de beneficio.
En total, se incluyeron 24 ensayos clínicos aleatorizados, con 1.962 pacientes. Los autores evaluaron resultados como la tasa de eficacia clínica, la función cognitiva medida con MMSE y MoCA, y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria.
El deterioro cognitivo postictus puede dificultar mucho la recuperación. Un paciente con problemas de atención, memoria o planificación puede tener más dificultades para seguir un programa de rehabilitación, aprender estrategias compensatorias, tomar medicación correctamente o recuperar independencia. Por eso, cualquier intervención que pueda mejorar la cognición tras un ictus tiene interés clínico. No hablamos solo de “mejorar una puntuación en un test”, sino de facilitar la recuperación global del paciente.
Uno de los resultados principales fue la tasa de eficacia clínica. El metaanálisis encontró que la acupuntura SBP fue superior al control: OR = 3,84 (IC 95%: 2,79 a 5,27), p < 0,00001. La OR, u odds ratio, compara la probabilidad de que ocurra un resultado en un grupo frente a otro. En este caso, una OR de 3,84 indica que los pacientes tratados con acupuntura tuvieron una probabilidad claramente mayor de ser clasificados como mejorados en comparación con los controles. Es un resultado positivo y de gran magnitud. Para el lector no técnico, podemos resumirlo así: en los estudios incluidos, los pacientes que recibieron acupuntura SBP tuvieron más probabilidades de mejorar clínicamente que los pacientes de los grupos control. El MMSE, o Mini-Mental State Examination, es una escala ampliamente utilizada para valorar la función cognitiva global. Evalúa aspectos como orientación, memoria, atención, cálculo, lenguaje y capacidad para seguir instrucciones. Una puntuación más alta indica mejor rendimiento cognitivo. En el metaanálisis, la acupuntura SBP mejoró significativamente las puntuaciones del MMSE: MD = +2,86 puntos (IC 95%: 2,02 a 3,71), p < 0,00001. Esto significa que, al combinar los ensayos, los pacientes tratados con acupuntura obtuvieron casi 3 puntos más en MMSE que los controles. Este dato es importante porque el MMSE es una escala sencilla, conocida y fácil de interpretar. Una diferencia de casi 3 puntos puede ser relevante en pacientes con deterioro cognitivo, especialmente si se acompaña de mejoras funcionales. El estudio también evaluó la escala MoCA, o Montreal Cognitive Assessment. Esta prueba suele ser más sensible que el MMSE para detectar deterioro cognitivo leve, porque explora con más detalle funciones ejecutivas, atención, memoria, lenguaje, abstracción y orientación. El resultado también favoreció a la acupuntura: MD = +2,21 puntos (IC 95%: 1,63 a 2,80), p < 0,00001. Es decir, los pacientes tratados con acupuntura SBP obtuvieron de media 2,21 puntos más en MoCA que los controles. Este resultado es especialmente interesante porque el MoCA capta áreas cognitivas muy relevantes para la vida diaria: planificar, mantener la atención, cambiar de tarea, recordar información y organizar respuestas. La cognición importa porque afecta directamente a la autonomía. Por eso es positivo que el artículo no se limite a escalas cognitivas, sino que también analice las actividades de la vida diaria. En este resultado, la acupuntura también mostró una ventaja frente al control: SMD = 1,62 (IC 95%: 1,02 a 2,22), p < 0,00001**. Aquí los autores utilizan SMD, o diferencia media estandarizada. Esto se emplea cuando los estudios miden un mismo concepto, en este caso, actividades de la vida diaria, con escalas diferentes. Una SMD positiva indica mejoría a favor de la acupuntura. Este punto es clave: no solo mejoraron las pruebas cognitivas, sino también medidas relacionadas con la funcionalidad. En rehabilitación postictus, esto tiene mucho valor porque el objetivo final no es únicamente puntuar mejor en un test, sino vivir con más autonomía. Los análisis por subgrupos sugirieron que los beneficios podían ser mayores cuando la acupuntura SBP se utilizaba como parte de una terapia combinada y cuando la duración del tratamiento era inferior a tres meses. Esto encaja bastante bien con la práctica clínica. En el ictus, rara vez una intervención actúa sola. Lo habitual es combinar rehabilitación física, entrenamiento cognitivo, control vascular, tratamiento médico, apoyo familiar y estrategias de neurorehabilitación. La acupuntura podría tener interés precisamente como parte de ese enfoque integrado. La lectura general del artículo es positiva: la acupuntura SBP se asoció con mejores resultados en cognición global, MoCA, MMSE, eficacia clínica y actividades de la vida diaria. Ahora bien, como en casi toda investigación clínica en rehabilitación, hay que mirar los datos con criterio. Los autores señalan que existía heterogeneidad importante entre estudios. Esto quiere decir que los ensayos no eran idénticos: podían variar en protocolos, duración del tratamiento, tipo de comparación, características de los pacientes o escalas utilizadas. Esto no invalida los resultados, pero sí nos dice que el número exacto del efecto debe interpretarse como una estimación global. Lo más importante no es quedarse solo con una cifra, sino observar que varios resultados relevantes van en la misma dirección: mejora cognitiva y mejora funcional. Este metaanálisis aporta tres mensajes muy útiles. Primero, la acupuntura se asoció con mejoría en escalas cognitivas conocidas, como MMSE y MoCA. Segundo, también se observó mejoría en actividades de la vida diaria, lo que conecta el resultado cognitivo con la autonomía del paciente. Tercero, no se comunicaron eventos adversos graves, lo que apoya su posible uso como intervención complementaria dentro de programas de rehabilitación postictus. En pacientes con deterioro cognitivo tras ictus, estos datos son clínicamente relevantes. La recuperación cognitiva puede influir en la adherencia a la rehabilitación, la seguridad en casa, el manejo de medicación, la comunicación y la independencia. Esta revisión sistemática con metaanálisis sugiere que la acupuntura craneal-base periférica puede ser una intervención prometedora para el deterioro cognitivo postictus. Los resultados son favorables: mejor tasa de eficacia clínica, mejora de casi 3 puntos en MMSE, mejora de más de 2 puntos en MoCA y beneficios en actividades de la vida diaria. Además, no se reportaron eventos adversos graves. Referencia: Xiong Y, Chen Y, Zhang X. Effectiveness and safety of skull base-peripheral acupuncture for post-stroke cognitive impairment: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Front Neurol. 2026 Apr 30;17:1790835. doi: 10.3389/fneur.2026.1790835. PMID: 42147840; PMCID: PMC13171405.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




