Evidencia de neuroimagen sobre la acupuntura en el deterioro cognitivo tras ictus isquémico: una revisión sistemática. (Qin C et al. Front Neurosci. 2026)

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El deterioro cognitivo tras un ictus isquémico es una complicación frecuente y clínicamente muy relevante. Después del evento vascular, muchas personas no solo arrastran secuelas motoras, sino también problemas de memoria, atención, velocidad de procesamiento y funciones ejecutivas. Esto afecta de forma importante a la autonomía, la calidad de vida y la recuperación global.

En este contexto, una revisión sistemática publicada por Qin C et al. (Front Neurosci. 2026) intentó responder una pregunta especialmente relevante: qué muestran las técnicas de neuroimagen sobre los efectos de la acupuntura en el cerebro de pacientes con deterioro cognitivo tras ictus isquémico. Es decir, no se centró solo en si los pacientes mejoran en las escalas clínicas, sino en si esa mejoría se acompaña de cambios medibles en la actividad y en el metabolismo cerebral.

La revisión incluyó 8 estudios con un total de 397 participantes, de los cuales 367 eran pacientes con deterioro cognitivo postictus isquémico y 30 eran controles sanos. Cinco estudios utilizaron resonancia magnética funcional en reposo (rs-fMRI), que permite ver cómo cambian la actividad y la conectividad entre distintas áreas cerebrales, y tres utilizaron espectroscopia por resonancia magnética (MRS), que aporta información sobre ciertos metabolitos cerebrales relacionados con la integridad neuronal y el estado del tejido.

Los estudios con rs-fMRI sugieren que la acupuntura se asocia a cambios en regiones cerebrales relacionadas con funciones muy concretas: memoria, atención, control ejecutivo y procesamiento visuoespacial.

Entre los hallazgos más consistentes aparecen aumentos de actividad o de conectividad en varias áreas:

– giro parahipocampal, una región muy vinculada a la memoria y a la navegación espacial
– giro fusiforme, importante en el reconocimiento visual
– giro lingual, relacionado con el procesamiento visual
– cíngulo anterior y posterior, implicados en atención y control cognitivo
– ínsula, vinculada a integración de señales internas y atención
– tálamo, estructura clave en la transmisión y organización de la información cerebral

La revisión destaca una señal especialmente interesante: en varios estudios se observó aumento de actividad en el giro parahipocampal bilateral, en el giro fusiforme bilateral y en el giro lingual bilateral, mientras que el giro angular derecho tendió a mostrar actividad reducida. En la tabla-resumen de la página 11 se ve bien qué regiones aparecieron de forma más consistente y en qué dirección cambiaron.

Traducido a lenguaje clínico: la acupuntura parece asociarse a una reorganización funcional de redes cerebrales implicadas en procesos cognitivos que suelen dañarse tras el ictus.

Uno de los resultados más sugerentes es el refuerzo de la conectividad funcional entre el hipocampo y la corteza prefrontal.

Esto merece una explicación sencilla. El hipocampo es una estructura fundamental para la memoria y el aprendizaje. La corteza prefrontal participa en funciones como la planificación, la atención, la memoria de trabajo y el control ejecutivo. Cuando ambas regiones se comunican mejor, es razonable pensar que el cerebro está en mejores condiciones para sostener tareas cognitivas complejas.

La revisión interpreta este hallazgo como un posible signo de neuroplasticidad y de reorganización de redes tras el daño cerebral. En otras palabras: no sería solo que “se active más una zona”, sino que las conexiones entre regiones importantes para pensar, recordar y organizar información podrían estar funcionando mejor.

Los tres estudios que utilizaron MRS aportan otra capa de información. En ellos, tras la acupuntura se observaron cambios bastante consistentes en tres marcadores:

– aumento de NAA/Cr
– descenso de Cho/Cr
– descenso de MI/Cr

El aumento de NAA/Cr suele interpretarse como un posible signo de mejor función o mayor integridad neuronal. Por su parte, el descenso de Cho/Cr y MI/Cr puede apuntar a cambios favorables en procesos relacionados con membranas celulares, glía o inflamación. La propia revisión resume estos resultados como compatibles con una mejoría del estado metabólico cerebral tras la acupuntura.

Todos los estudios utilizaron la MoCA para valorar la función cognitiva, y la mayoría también incluyeron MMSE. Algunas investigaciones añadieron pruebas más específicas de memoria, atención o funciones ejecutivas.

Además, tres estudios analizaron si los cambios observados en neuroimagen se relacionaban con el rendimiento cognitivo. Aunque los datos todavía son escasos, la revisión señala que algunos cambios cerebrales sí se asociaron con las puntuaciones clínicas, lo que apoya la idea de que no estaríamos viendo solo modificaciones “decorativas” en la imagen, sino cambios potencialmente conectados con la función cognitiva real.

Dicho de forma sencilla: la neuroimagen sugiere que la acupuntura no solo coincide con mejoría clínica, sino que podría estar acompañándose de una reorganización del cerebro en regiones y redes relevantes para esa mejoría.

La revisión va un paso más allá y agrupa muchos de estos hallazgos en grandes redes cerebrales. Esto ayuda mucho a interpretar el conjunto.

Las áreas modificadas por la acupuntura se distribuyen sobre todo en cuatro redes:

– red por defecto (DMN), relacionada con memoria y procesos cognitivos de alto nivel
– red ejecutiva central (CEN), relacionada con control ejecutivo y memoria de trabajo
– red de saliencia (SN), que ayuda a priorizar estímulos y a coordinar otras redes
– red visual (VN), implicada en procesamiento visual y visuoespacial

Este hallazgo es muy interesante porque el deterioro cognitivo postictus no suele depender de una sola lesión puntual, sino de una alteración de redes. Por eso, que la acupuntura parezca modular varias redes a la vez encaja bastante bien con la naturaleza multidimensional del problema clínico.

La lectura más razonable es esta: la acupuntura parece asociarse a cambios en áreas cerebrales y redes que tienen sentido desde el punto de vista cognitivo. No hablamos de regiones arbitrarias, sino de zonas relacionadas con memoria, atención, control ejecutivo y procesamiento visual, precisamente algunas de las funciones que suelen alterarse tras un ictus.

Eso da plausibilidad biológica a la mejoría clínica observada en otros estudios sobre deterioro cognitivo postictus. Es decir, la neuroimagen aporta una pieza valiosa: muestra un posible correlato cerebral de la recuperación.

Esta revisión sistemática ofrece una imagen muy interesante de lo que la acupuntura podría estar haciendo en el cerebro de pacientes con deterioro cognitivo tras un ictus isquémico. Los datos de neuroimagen apuntan a cambios en regiones relacionadas con la memoria, la atención, el control ejecutivo y el procesamiento visual, así como a una mejor conectividad entre estructuras clave como el hipocampo y la corteza prefrontal. Además, los estudios de espectroscopia sugieren cambios metabólicos compatibles con una mejor función neuronal y un entorno cerebral más favorable.

La idea más importante para el lector no experto sería esta: la acupuntura no parece actuar solo “sobre los síntomas”, sino que podría estar acompañándose de una reorganización funcional del cerebro que tenga relación con la recuperación cognitiva postictus.

Referencia:
Qin C, Li B, Zhuo B, Yang X, Cui Y, Meng Z. Neuroimaging evidence of acupuncture in cognitive impairment following ischemic stroke: a systematic review. Front Neurosci. 2026 Jan 12;19:1629305. doi: 10.3389/fnins.2025.1629305. PMID: 41601528; PMCID: PMC12832758.

Fuente
Dr. Beltran Carrillo
Publicado el Categorías Blog, Deterioro cognitivo, IctusEtiquetas Acupuntura basada en la evidencia, Clínica Beltrán Carrillo, Deterioro Cognitivo, Deterioro postictus, Evidencia científica, Ictus

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