Eficacia de la acupuntura para el trastorno de ansiedad generalizada: una revisión sistemática (Lai J et al. Ann Gen Psychiatry. 2025)

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La ansiedad generalizada es una de las condiciones de salud mental más frecuentes y más desgastantes. Se caracteriza por una preocupación constante, difícil de controlar, que se mantiene durante al menos seis meses y que interfiere profundamente con la vida diaria. Se calcula que un tercio de quienes la padecen faltan al trabajo más de seis días al mes, y su calidad de vida se ve seriamente comprometida. Aunque existen tratamientos efectivos como la terapia cognitivo-conductual o los fármacos ansiolíticos y antidepresivos, cerca del 30 % de los pacientes no responde adecuadamente. A esto se suman los efectos adversos de los medicamentos, como sedación, deterioro cognitivo o riesgo de dependencia, que a menudo limitan su uso sostenido.

En este contexto, la acupuntura ha despertado interés como una posible opción terapéutica. Un reciente y exhaustivo análisis publicado por Lai J et al. publicado en Ann Gen Psychiatry (2025) ofrece algunas respuestas sólidas. Se trata de una revisión sistemática con meta-análisis que incluyó 41 ensayos clínicos aleatorizados, con un total de 3.209 participantes diagnosticados con ansiedad generalizada según criterios internacionales. Lo más destacable es que 39 de estos estudios estaban publicados en chino, lo que demuestra un esfuerzo poco habitual por superar el sesgo de idioma que suele dejar fuera a una parte sustancial de la evidencia sobre acupuntura. Esa amplitud en la búsqueda hace que esta revisión represente una de las síntesis más completas hasta la fecha sobre este tema.

Los resultados son, en una palabra, alentadores. La acupuntura, cuando se usa como único tratamiento, fue más eficaz que los medicamentos para reducir los síntomas de ansiedad. Esto se reflejó en una reducción en la escala Hamilton de ansiedad (HAMA) con una diferencia de medias de -1.79 puntos (IC 95 %: -2.69 a -0.88), así como una mejora en la escala autoaplicada de ansiedad (SAS), con una MD de -3.66 (IC 95 %: -5.71 a -1.61). Al combinar la acupuntura con medicación, los efectos fueron aún mayores: una diferencia de -2.26 puntos en la escala HAMA frente a la medicación sola (IC 95 %: -3.05 a -1.48), y un aumento en la “tasa total de eficacia” con un RR de 1.11 (IC 95 %: 1.07 a 1.16). Incluso frente a intervenciones placebo, como la acupuntura simulada, la acupuntura real mostró ventajas importantes, reduciendo la ansiedad con una MD de -3.46 (IC 95 %: -4.76 a -2.16).

No solo se observó mayor eficacia, sino también mejor tolerancia. Los efectos adversos fueron menos frecuentes en los grupos que recibieron acupuntura. El riesgo de sufrir efectos adversos fue significativamente menor en los grupos que recibieron acupuntura. En quienes solo recibieron acupuntura, el riesgo fue un 67 % menor que en quienes tomaron solo medicación (RR 0.33; IC 95 %: 0.22 a 0.49). Cuando la acupuntura se combinó con fármacos, el riesgo también se redujo, en este caso en un 33 % (RR 0.67; IC 95 %: 0.52 a 0.86). Estos resultados apuntan a una ventaja clara en términos de seguridad y tolerancia.

Los autores también realizaron análisis por subgrupos para entender qué parámetros de tratamiento resultaban más efectivos. Se encontró que la acupuntura manual fue más eficaz que la electroacupuntura, y que los tratamientos con una frecuencia de siete sesiones por semana fueron significativamente más efectivos que aquellos con menor frecuencia. En cuanto a la duración, tanto las terapias breves de 3 a 4 semanas como las más prolongadas de 8 semanas mostraron beneficios, pero especialmente aquellas con entre 18 y 30 sesiones resultaron más estables y consistentes. Esto sugiere que podría existir una relación tipo dosis-respuesta, algo muy valioso para el diseño de tratamientos clínicos.

Ahora bien, no todo es contundente. La calidad metodológica de muchos estudios fue moderada. Según la evaluación GRADE, la certeza de la evidencia fue alta para la tasa total de eficacia, baja para los resultados en las escalas HAMA y SAS, y de baja a muy baja para algunas medidas clínicas como el índice de impresión global. Sin embargo, la mayoría de los estudios fueron catalogados con solo “ciertas preocupaciones” de sesgo, y apenas dos fueron considerados de alto riesgo, lo cual es bastante alentador para un área donde la investigación muchas veces es limitada.

Uno de los puntos fuertes del estudio fue la inclusión de análisis de sensibilidad. Al excluir ciertos estudios con resultados extremos o metodologías cuestionables, los efectos seguían siendo significativos y consistentes, lo que refuerza la solidez de los hallazgos.

En resumen, esta revisión ofrece razones de peso para considerar la acupuntura como una alternativa terapéutica seria para la ansiedad generalizada. No es una solución mágica, ni debe reemplazar tratamientos convencionales sin asesoramiento médico, pero sí representa una herramienta útil, con buenos resultados y menos riesgos.

Referencia:
Lai J, Wang Y, Yao X, Yu J, Lu S, Lu J, Liu J. Efficacy of acupuncture for generalized anxiety disorder: a systematic review. Ann Gen Psychiatry. 2025 Nov 28;24(1):73. doi: 10.1186/s12991-025-00614-5. PMID: 41316337.

Fuente
Dr. Beltran Carrillo
Publicado el Categorías Blog, Trastorno de ansiedadEtiquetas Acupuntura basada en la evidencia, Ansiedad, Clínica Beltrán Carrillo, Estrés, Evidencia científica, Trastorno de ansiedad