La neuropatía periférica inducida por quimioterapia (CIPN) constituye uno de los efectos adversos más frecuentes y difíciles de manejar del tratamiento oncológico. Puede manifestarse como hormigueo, entumecimiento, dolor, alteraciones de la sensibilidad y dificultades funcionales que afectan considerablemente a la calidad de vida. En los casos más graves puede incluso obligar a reducir la dosis, retrasar los ciclos o interrumpir el tratamiento antineoplásico.
El problema es especialmente relevante porque las alternativas terapéuticas disponibles son todavía limitadas. La duloxetina es el único fármaco recomendado actualmente por las guías para la neuropatía dolorosa establecida, y aun así la recomendación es limitada. Otros medicamentos, como gabapentinoides o antidepresivos tricíclicos, se utilizan en la práctica clínica pese a disponer de evidencia limitada y pueden añadir efectos adversos e interacciones en pacientes que ya reciben tratamientos complejos.
En este contexto resulta especialmente interesante una revisión sistemática y metaanálisis de Pan Z et al. publicada en Journal of Pain Research (2026). Y lo primero que llama la atención es su tamaño: 40 ensayos clínicos aleatorizados y 2.496 pacientes. Además, los autores no se limitaron a realizar un metaanálisis convencional, sino que incorporaron un Trial Sequential Analysis (TSA) para analizar la estabilidad de los resultados acumulados.
Los estudios incluidos se publicaron entre 2009 y 2026. Aunque la mayoría procedían de China, también se incluyeron ensayos realizados en Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Brasil. Participaron pacientes con diferentes tipos de cáncer y expuestos a distintos tratamientos neurotóxicos, especialmente taxanos y oxaliplatino.
La revisión se centró específicamente en acupuntura manual y electroacupuntura, administradas solas o asociadas a otros tratamientos. De los 40 estudios, 12 utilizaron electroacupuntura, 11 acupuntura manual, 6 electroacupuntura combinada y 13 acupuntura manual combinada con otras intervenciones.
Esta amplitud permite evaluar algo especialmente importante: no solamente si los pacientes dicen encontrarse mejor, sino también si existen cambios en medidas objetivas de la función del nervio periférico.
Uno de los principales resultados fue FACT-Ntx, una escala específicamente diseñada para evaluar los síntomas y repercusiones de la neurotoxicidad asociada a la quimioterapia. Diez estudios pudieron combinarse para este resultado. La acupuntura produjo una mejoría significativa frente a los controles: MD -1,43 puntos (IC95% -1,91 a -0,95; p<0,001), con I²=0%. La ausencia de heterogeneidad estadística resulta particularmente interesante. La EORTC QLQ-CIPN20, otra escala validada específicamente para neuropatía inducida por quimioterapia, mostró igualmente resultados favorables. La diferencia agrupada fue: MD -5,01 puntos (IC95% -6,90 a -3,12; p<0,001), también con I²=0%. También mejoraron las escalas habituales de síntomas y dolor. En nueve estudios, la escala numérica NRS disminuyó 0,97 puntos (IC95% -1,35 a -0,60), nuevamente sin heterogeneidad estadística. En 11 estudios, la VAS disminuyó 1,34 puntos (-1,96 a -0,71), aunque aquí existió mayor heterogeneidad, I²=64%. No todos los resultados fueron positivos. Dos estudios que evaluaron específicamente la máxima intensidad del dolor mediante BPI-WPS no encontraron una diferencia estadísticamente significativa. ¿Son diferencias estadísticamente significativas o también clínicamente relevantes? Esta es una pregunta fundamental en medicina basada en la evidencia. Con casi 2.500 pacientes podemos encontrar diferencias estadísticamente significativas que no necesariamente sean perceptibles o importantes para el paciente. Para FACT/GOG-Ntx se han propuesto diferentes valores de mínima diferencia clínicamente importante (MCID), aproximadamente entre 1,38 y 3,68 puntos, dependiendo del método y de la población estudiada. Estudios posteriores utilizando anclajes clínicos han obtenido umbrales superiores. Por tanto, la diferencia de 1,43 puntos encontrada en esta revisión alcanza el límite inferior de las estimaciones publicadas de MCID, pero no permite afirmar que supere de forma inequívoca todos los umbrales propuestos. Para EORTC QLQ-CIPN20, el resultado es especialmente interesante. Se han publicado diferencias mínimamente importantes en torno a 2,5/5,9 puntos, dependiendo del dominio y del procedimiento empleado para calcularlas. La reducción de 5,01 puntos observada en el metaanálisis se sitúa, por tanto, dentro o muy próxima al rango considerado clínicamente relevante. Es una buena demostración de por qué no basta con mirar el valor de p: interesa saber cuánto mejora el paciente y si esa diferencia tiene una magnitud potencialmente perceptible clínicamente. Probablemente este sea uno de los hallazgos más interesantes de la revisión. En 33 estudios, la acupuntura se asoció con una mejor velocidad de conducción nerviosa sensitiva: SMD 0,66 (IC95% 0,45 - 0,88; p<0,001). Se observaron resultados significativos en varios nervios periféricos, incluyendo peroneo común, mediano, tibial y sural, aunque con heterogeneidad entre algunos análisis. Los resultados fueron similares para la conducción motora. En 22 estudios, la velocidad de conducción nerviosa motora mejoró significativamente: SMD 0,78 (IC95% 0,49 - 1,08; p<0,001). Además, 14 estudios mostraron una mejoría de la amplitud del potencial de acción motor compuesto: SMD 0,43 (IC95% 0,23 - 0,63; p<0,001), con I²=0%. No todas las pruebas neurofisiológicas mejoraron. No se encontraron diferencias significativas en la latencia de inicio ni en las pruebas cuantitativas de sensibilidad. El conjunto resulta, sin embargo, interesante porque la señal favorable no aparece exclusivamente en escalas comunicadas por los pacientes, sino también en determinadas medidas objetivas de función nerviosa periférica. ¿Qué es un Trial Sequential Analysis y por qué es importante? Los metaanálisis se van actualizando a medida que aparecen nuevos ensayos. Pero realizar repetidamente análisis estadísticos sobre una evidencia acumulativa aumenta el riesgo de obtener resultados aparentemente significativos simplemente por azar. El Trial Sequential Analysis (TSA) intenta controlar este problema aplicando al metaanálisis acumulativo un principio parecido al utilizado en los análisis intermedios de un gran ensayo clínico. De forma simplificada, establece dos referencias. Por un lado, calcula un Required Information Size (RIS): aproximadamente, cuántos pacientes necesitamos acumular para responder con suficiente seguridad a la pregunta. Por otro, establece unos límites de monitorización que debe atravesar la evidencia acumulada antes de considerar que el resultado es suficientemente estable frente al error aleatorio. Y aquí los autores hicieron algo particularmente interesante: para FACT-Ntx y EORTC QLQ-CIPN20 utilizaron en el TSA una diferencia mínima clínicamente importante, calculada a partir de los datos agrupados de su propio metaanálisis. Es decir, el análisis no se limita a preguntar si existe cualquier diferencia estadística, sino que incorpora una magnitud de efecto considerada clínicamente relevante. El resultado puede verse en la figura 8 del artículo. Para FACT-Ntx, la curva acumulativa atravesó tanto el límite de monitorización como el tamaño de información requerido. Esto respalda la estabilidad estadística del efecto acumulado. Para EORTC QLQ-CIPN20 y la tasa de respuesta clínica, las curvas atravesaron los límites de monitorización, pero todavía no alcanzaron el tamaño de información requerido. Los resultados difícilmente parecen explicarse únicamente por error aleatorio, pero todavía sería deseable acumular más información. Es importante distinguir este concepto de la certeza de la evidencia: el TSA evalúa principalmente la estabilidad del resultado frente al error aleatorio; no elimina posibles sesgos de los ensayos que alimentan el metaanálisis. Esta revisión ofrece una imagen cada vez más interesante de la acupuntura en la neuropatía periférica inducida por quimioterapia. Los resultados apuntan hacia una mejoría de los síntomas de neuropatía y del dolor, con magnitudes que en algunas escalas alcanzan o se aproximan a los umbrales publicados de relevancia clínica. Pero además se observan cambios en parámetros objetivos: mejor velocidad de conducción nerviosa sensitiva y motora y mayor amplitud del potencial de acción motor compuesto. Esto resulta especialmente relevante en una situación clínica en la que las opciones terapéuticas farmacológicas continúan siendo limitadas. El TSA añade además una pieza poco habitual en las revisiones sobre acupuntura: para FACT-Ntx, la cantidad de información acumulada ya alcanzó el tamaño requerido y atravesó los límites estadísticos de monitorización, lo que hace menos probable que el resultado observado sea simplemente consecuencia del error aleatorio acumulativo. Para otros resultados todavía necesitamos más información. La evidencia no es definitiva y los propios autores reclaman ensayos multicéntricos más rigurosos y protocolos mejor estandarizados. Pero el volumen de investigación empieza a ser considerable: 40 ensayos clínicos aleatorizados, casi 2.500 pacientes, resultados favorables en diferentes medidas clínicas y neurofisiológicas y una señal que, para alguno de los principales resultados, muestra ya estabilidad en el análisis secuencial. En un área de la oncología de soporte donde seguimos disponiendo de pocas alternativas eficaces, son resultados que justifican seguir investigando la acupuntura y considerar seriamente su potencial papel en el manejo de la neuropatía periférica inducida por quimioterapia. Referencia: Pan Z, Wu J, Xie Y, Xu M, Huang H, Liu W, Wang Y, Lin R, Deng B, Guo Z, Cui S. Acupuncture for Chemotherapy-Induced Peripheral Neuropathy: A Systematic Review and Meta-Analysis with Trial Sequential Analysis. J Pain Res. 2026 Sep 18;19:631984. doi: 10.2147/JPR.S631984. PMID: 42780628; PMCID: PMC13597661.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




