El deterioro cognitivo de origen vascular (VCI, por sus siglas en inglés) es, tras el Alzheimer, una de las causas más frecuentes de demencia. Su impacto no se limita a la memoria: compromete la atención, la velocidad de procesamiento y, sobre todo, la autonomía en las actividades de la vida diaria. En un escenario sin tratamientos farmacológicos específicos y con beneficios modestos de los fármacos sintomáticos, interesa saber qué puede aportar la acupuntura cuando se evalúa con método.
Qué estudiaron exactamente
Un ensayo clínico aleatorizado, prospectivo y multicéntrico realizado en tres hospitales de Anhui (China) incluyó a 270 pacientes con VCI entre 2022 y 2024. Se asignaron a tres grupos: (1) acupuntura con protocolo definido; (2) acupuntura simulada (punción superficial fuera de meridianos y puntos clásicos); y (3) donepezilo (5 mg/día). Todos los participantes siguieron, además, un programa estandarizado de entrenamiento cognitivo y manejo de factores vasculares. Las valoraciones se hicieron al inicio, a las 4 semanas (fin de tratamiento) y a las 8 y 12 semanas.
Los desenlaces principales fueron MoCA y MMSE (función cognitiva) y ADL (autonomía). Como medidas complementarias, se evaluó la calidad de vida (SF‑36) y biomarcadores séricos relacionados con plasticidad neuronal e inflamación (BDNF, IL‑6 y TNF‑α).
Qué encontraron (y por qué importa)
Tras cuatro semanas, los tres grupos mejoraron, pero la acupuntura mostró las mayores ganancias y las mantuvo a las 8 y 12 semanas. En términos clínicos:
Cognición: el grupo de acupuntura pasó de una MoCA media 12,91 a 20,2; el MMSE mejoró de 14,55 a 20,7. Las mejoras fueron significativamente superiores a las de la acupuntura simulada (MoCA 13,08 a 18,19; MMSE 14,25 a 18,82) y a las de donepezilo (MoCA 13,7 a 16,8; MMSE 13,66 a 16,82), que mostró los cambios más modestos. Los efectos en el grupo que recibió acupuntura se mantuvieron a las 12 semanas, mientras que en los otros dos grupos se presentó una disminución del efecto obtenido.
Autonomía: la puntuación ADL alcanzó valores claramente más altos con acupuntura y se mantuvieron en el seguimiento (la diferencia frente a acupuntura simulada a la semana 12 correspondió a un tamaño del efecto grande a muy grande).
Calidad de vida: los tres grupos mejoraron, con ventaja sostenida del grupo de acupuntura en dominios físicos, psicológicos y sociales.
Biomarcadores: aumento de BDNF y descenso de IL‑6 y TNF‑α con acupuntura, un patrón compatible con efecto neurotrófico y antiinflamatorio.
Seguridad: no se registraron eventos adversos graves. Los efectos indeseables fueron leves y autolimitados.
En conjunto, los resultados sugieren que la acupuntura, aplicada con un protocolo concreto (GV20, EX‑HN1, GV24 y puntos distales como ST36, PC9 y HT9), mejora la cognición, la autonomía y la calidad de vida por encima de un control simulado y de un fármaco de uso habitual, con buena tolerabilidad.
Contexto y sentido clínico
El VCI es altamente prevalente en población mayor y con factores de riesgo vascular. La evidencia disponible indica que una intervención de acupuntura puede traducirse en mejoras clínicamente significativas en pruebas cognitivas y, más importante aún, en funcionamiento diario. Los resultados de este estudio sugieren el beneficio de integrar la acupuntura como coadyuvante en programas de VCI leve‑moderado, junto a control de factores vasculares y rehabilitación cognitiva.
Ref: Han X, Wang B, Xu L, Pi Y, Li F, Jiang T. Multicentre randomized controlled trial of acupuncture for vascular cognitive impairment: cognitive benefits and inflammatory biomarker modulation. Clinics (Sao Paulo). 2025 Sep 6;80:100770. doi: 10.1016/j.clinsp.2025.100770. Epub ahead of print. PMID: 40915179.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




