Eficacia y seguridad comparativas de la acupuntura para el síndrome perimenopáusico: una revisión sistemática y metaanálisis en red. (Yang X et al. Front Neurol. 2026)

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La perimenopausia es una etapa de transición que precede a la menopausia y abarca también el primer año tras el cese de la menstruación. Durante este periodo, la disminución de la función ovárica y las fluctuaciones hormonales pueden dar lugar al llamado síndrome perimenopáusico, un cuadro que incluye sofocos, sudoración, trastornos del sueño, fatiga, molestias musculoesqueléticas, alteraciones urogenitales, ansiedad, síntomas depresivos y deterioro de la calidad de vida. Según una proyección de la OMS, la población mundial de mujeres perimenopáusicas podría alcanzar los 1.200 millones en 2030.

En este contexto, la acupuntura y otras terapias relacionadas se utilizan con frecuencia como opciones no farmacológicas o complementarias. El interés de este artículo de Yang X et al. (Front Neurol. 2026) está en que no analiza una sola técnica, sino que intenta responder una pregunta mucho más ambiciosa: qué modalidad de acupuntura, sola o combinada, parece funcionar mejor según el tipo de síntoma perimenopáusico.

Los autores realizaron una revisión sistemática con metaanálisis en red de ensayos clínicos aleatorizados publicados en chino e inglés hasta junio de 2025. Buscaron estudios en PubMed, Cochrane Library, Web of Science, EMBASE, CBM, CNKI, WanFang y VIP, e incluyeron finalmente 49 ensayos clínicos aleatorizados con 4.579 participantes. La gran mayoría de los estudios procedían de China: 48 de 49.

Una de las dificultades del artículo es la enorme cantidad de abreviaturas. Para que la lectura sea más llevadera, conviene traducir las principales de forma sencilla.

WM corresponde a medicina occidental.
A significa acupuntura manual.
EA es electroacupuntura.
Aau es acupuntura auricular.
M es moxibustión.
AWM significa acupuntura + medicina occidental.
EAWM es electroacupuntura + medicina occidental.
ACM significa acupuntura + medicina china.
AAA corresponde a acupuntura auricular + acupuntura corporal.

Hay otras combinaciones menos intuitivas, pero estas son las más relevantes para entender los principales hallazgos del artículo.

Este trabajo no es un metaanálisis convencional. Es un metaanálisis en red, una metodología que permite combinar no solo comparaciones directas entre tratamientos, sino también comparaciones indirectas. Eso hace posible ordenar muchas intervenciones dentro de una misma red y estimar cuáles tienen más probabilidad de ocupar los primeros puestos del ranking terapéutico.

Los autores informan que los 49 ensayos incluidos tenían calidad moderada o alta. Según la escala Jadad, 45 estudios obtuvieron puntuaciones de 4 o más y 4 estudios puntuaron 3. Además, más del 80% describían adecuadamente la generación de la secuencia aleatoria.

En el desenlace de tasa de eficacia global, la moxibustión (M) fue la intervención con mayor SUCRA (95,8%), seguida por medicina occidental (WM) con 94,0% y por acupuntura manual (A) con 80,2%. A primera vista, esto podría hacer pensar que la moxibustión fue claramente la mejor opción. Pero el propio análisis matiza esa interpretación: la moxibustión no mostró diferencias estadísticamente significativas frente a medicina occidental ni frente a acupuntura manual. Sí fue superior a otras intervenciones, como la acupuntura auricular, la acupuntura combinada con medicina occidental, algunas combinaciones múltiples y la combinación auricular + corporal.

Este es un buen ejemplo de algo que conviene explicar en el blog: estar arriba en SUCRA no equivale automáticamente a ser significativamente mejor que todos los comparadores relevantes. En este caso, la moxibustión lidera el ranking, pero no supera de forma significativa ni a la medicina occidental ni a la acupuntura sola en este desenlace concreto.

Para el Kupperman Index, que intenta captar la intensidad global de los síntomas climatéricos, la intervención mejor posicionada fue electroacupuntura + medicina occidental (EAWM), con un SUCRA del 100%, seguida de acupuntura auricular (Aau) con 91,2%.

Aquí el hallazgo fue más sólido que en la tasa de eficacia global. La tabla de ligas mostró que EAWM fue significativamente mejor que varias alternativas, entre ellas sham, medicina occidental sola, moxibustión, acupuntura caliente y otras combinaciones. Frente a medicina occidental sola, la diferencia fue de SMD = -3,68 (IC 95%: -4,52 a -2,84), una magnitud muy llamativa.

Uno de los hallazgos más interesantes del artículo afecta al sueño, medido con el Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI). En este desenlace, la combinación mejor posicionada fue AAA, es decir, acupuntura auricular + acupuntura corporal, con un SUCRA del 84,5%, seguida de Wa_Mo con 81,1%.

Además del ranking, hubo una diferencia estadísticamente significativa frente a medicina occidental: AAA fue superior a WM con una SMD = -4,03 (IC 95%: -7,30 a -0,76). También fueron superiores a medicina occidental la combinación acupuntura + medicina occidental (AWM) y acupuntura + medicina china (ACM).

Aquí sí merece la pena destacar una idea clínica clara: en el contexto de este metaanálisis, la medicina occidental aparece en posiciones bajas del ranking de sueño, mientras que varias estrategias basadas en acupuntura, especialmente la combinación corporal + auricular, salen mejor paradas.

En el análisis endocrino, la intervención mejor posicionada fue AWM, es decir, acupuntura combinada con medicina occidental. Esta modalidad obtuvo un SUCRA del 100% para aumentar E2, y también mostró altas posiciones para reducir FSH y LH.

Por tanto, el mensaje prudente sería que la combinación acupuntura + medicina occidental parece especialmente prometedora en el terreno hormonal, sobre todo para E2 y, en menor medida, FSH, pero no de forma uniforme para todos los marcadores endocrinos.

Para depresión medida con HAMD, la intervención mejor posicionada fue otra vez EAWM, con SUCRA = 100%, seguida de ACM con 70,7%. En cambio, para ansiedad medida con HAMA, la primera posición del ranking correspondió a EA o electroacupuntura sola, con SUCRA = 99,6%, seguida de ACM. Sin embargo, y esto es muy importante decirlo, no se observaron diferencias estadísticamente significativas entre intervenciones para HAMA.

Hay una impresión general que deja el artículo y que conviene formular con cuidado: excepto en la tasa de eficacia global, la medicina occidental sola suele aparecer en posiciones bajas del ranking. Esto ocurre de manera bastante visible en sueño, síntomas menopáusicos globales y varios desenlaces hormonales.

Ahora bien, hay que evitar convertir esta observación en una afirmación excesiva. Que una intervención quede abajo en SUCRA no significa necesariamente que sea inútil, sino que dentro de esta red concreta y con estos estudios concretos, otras estrategias parecen rendir mejor. Además, parte del efecto puede venir de que muchas de las intervenciones mejor clasificadas son combinadas no monoterapias.

Este trabajo tiene varias fortalezas reales. La primera es el tamaño de la muestra agregada, con casi 4.600 participantes. La segunda es la amplitud de desenlaces analizados, que incluyen no solo síntomas generales, sino también sueño, hormonas y estado de ánimo. La tercera es el uso de un metaanálisis en red, que permite ofrecer una visión comparativa mucho más amplia que un metaanálisis convencional.

Además, desde la perspectiva clínica, el estudio resulta útil porque no presenta la acupuntura como una intervención única y homogénea, sino como un conjunto de estrategias con perfiles distintos según el objetivo terapéutico.

Este metaanálisis en red ofrece una imagen amplia y bastante sugerente del papel de distintas modalidades de acupuntura en el síndrome perimenopáusico. Sus resultados apuntan a que no existe una única intervención ganadora para todos los síntomas, sino perfiles diferentes según el desenlace analizado. La moxibustión lideró la tasa de eficacia global, aunque sin superioridad significativa frente a medicina occidental o acupuntura manual; EAWM destacó para el Kupperman Index y la depresión; AAA fue la intervención mejor posicionada para el sueño; AWM sobresalió en la regulación hormonal; y EA quedó primera en el ranking de ansiedad, aunque sin diferencias significativas entre tratamientos en HAMA.

La lectura más razonable no es que el artículo haya identificado una solución definitiva, sino que aporta una jerarquía orientativa de estrategias terapéuticas potencialmente útiles. En conjunto, los hallazgos son clínicamente prometedores y apoyan la idea de que la acupuntura, especialmente en algunas combinaciones, puede tener un papel relevante en el abordaje multidimensional de la perimenopausia. Pero, como siempre, el entusiasmo debe ir acompañado de una lectura crítica de la calidad metodológica y de la necesidad de ensayos más robustos y comparables.

Referencia:
Yang X, Zhu F, Zhong Y, Liao P, Ji Q, Li S, Feng X, Zheng Y, Xue Q, Chen G. Comparative effectiveness of different acupuncture therapies for perimenopausal syndrome: a systematic review and network meta-analysis. Front Neurol. 2026 Jan 15;16:1696085. doi: 10.3389/fneur.2025.1696085. PMID: 41626026; PMCID: PMC12852026.

Fuente
Dr. Beltran Carrillo
Publicado el Categorías Blog, MenopausiaEtiquetas Acupuntura basada en la evidencia, Clínica Beltrán Carrillo, Evidencia científica, Menopausia, Perimenopausia