La cirugía sigue siendo una pieza central en el tratamiento del cáncer digestivo, pero el postoperatorio no siempre es sencillo. Una de las complicaciones más frecuentes es la disfunción gastrointestinal postoperatoria (POGD), un cuadro que puede incluir náuseas, vómitos, distensión abdominal, retraso en la expulsión de gases o heces e incluso íleo. No es un problema menor: prolonga la hospitalización, incrementa los costes y puede empeorar el pronóstico del paciente.
En este contexto, el artículo de Wu Y et al. (Complement Ther Med. 2026) que analizamos resulta especialmente interesante porque no estudia una sola técnica ni un solo tipo de cáncer digestivo, sino que realiza una network meta-analysis bayesiana para comparar distintas formas de acupuntura y moxibustión en la recuperación de la función digestiva tras cirugía oncológica. En otras palabras, no pregunta solo si la acupuntura ayuda, sino qué modalidad parece rendir mejor en cada desenlace clínico.
Los autores incluyeron 43 ensayos clínicos aleatorizados con 4019 pacientes operados de cáncer digestivo. Los tumores incluidos fueron sobre todo gástricos y colorrectales, aunque también hubo estudios en cáncer esofágico, hepático y pancreático. Las intervenciones comparadas fueron muy variadas: acupuntura, electroacupuntura, moxibustión, moxibustión térmica, moxibustión con aguja templada, aguja auricular, thumbtack needle, wrist-ankle acupuncture, ginger-separated moxibustion y parallel needling method. Los controles incluyeron standard care, ERAS, medicación occidental o sham acupuncture, según la red analizada.
Aquí conviene explicar un punto importante. El standard care no significa “hacer nada”, sino los cuidados convencionales básicos del postoperatorio: ayuno, descompresión gastrointestinal, corrección hidroelectrolítica, soporte nutricional, prevención de infección y otras medidas habituales. Precisamente por eso tiene valor clínico que muchas técnicas de acupuntura queden por delante de este comparador: no están compitiendo contra un vacío terapéutico, sino contra la atención convencional estándar.
Como es una red bayesiana, los autores no solo comparan tratamientos entre sí, sino que además los ordenan según la probabilidad de estar entre los mejores mediante un índice llamado SUCRA. Cuanto más alto es el SUCRA, más arriba queda una intervención en el ranking relativo.
Esto ayuda mucho a interpretar el conjunto, pero con un matiz: quedar arriba en SUCRA no sustituye a la significación estadística de las comparaciones directas o indirectas. Aun así, cuando una técnica está arriba en SUCRA y además muestra diferencias significativas frente a standard care, el mensaje se vuelve clínicamente mucho más convincente.
Y aquí, el patrón general del artículo es bastante claro: standard care suele quedar en posiciones bajas, mientras que acupuntura, electroacupuntura y algunas formas de moxibustión ocupan lugares claramente mejores.
Los desenlaces más importantes para la recuperación digestiva temprana fueron el tiempo hasta el primer flato, la primera defecación, la primera ingesta y el primer ruido intestinal.
En este terreno, la electroacupuntura fue la gran protagonista. Fue la mejor intervención para reducir el tiempo hasta el primer flato (MD = -3,8) y hasta la primera defecación (MD = -4,97) frente a standard care. Además, ocupó el primer lugar en SUCRA en ambos desenlaces.
Esto es clínicamente relevante, porque tanto la expulsión de gases como la recuperación de la deposición son marcadores muy utilizados para valorar si el intestino “despierta” tras la cirugía. Que la electroacupuntura salga sistemáticamente bien posicionada en estos indicadores refuerza la idea de que no estamos ante un efecto difuso o inespecífico, sino ante una señal coherente de mejor recuperación de la motilidad intestinal.
Además, este resultado encaja con la plausibilidad biológica que explican los autores: la electroacupuntura podría modular la función gastrointestinal a través de mecanismos neuroendocrinos e inmunológicos, reduciendo inflamación, mejorando la perfusión y favoreciendo la contracción del músculo liso intestinal.
Para el primer ruido intestinal, la intervención mejor clasificada fue la parallel needling method, con un SUCRA del 92,1% y una diferencia significativa frente a standard care. Pero aquí hay que ser prudentes: ese resultado se basa en un solo estudio, así que no conviene sobredimensionarlo. Lo más sólido en este desenlace es que también moxibustión y acupuntura mostraron una ventaja significativa frente a standard care. Es decir, incluso dejando al margen la técnica mejor posicionada pero menos confirmada, el mensaje global sigue siendo favorable para las intervenciones de estimulación de puntos.
Cuando el análisis se centra en náuseas, vómitos, distensión abdominal y diarrea, el ranking cambia un poco. Aquí quien queda mejor situada es la thumbtack needle, tanto para náuseas y vómitos como para distensión y diarrea. Sin embargo, el propio artículo hace un matiz muy importante: en el caso de las náuseas y vómitos, aunque el ranking SUCRA favorece a la thumbtack needle, los intervalos de credibilidad son muy amplios y la magnitud exacta del efecto es incierta. Es decir, la señal existe, pero es menos estable que la observada con electroacupuntura en la recuperación del tránsito. Aun así, el patrón general sigue siendo favorable: varias intervenciones, entre ellas electroacupuntura, acupuntura y moxibustión, mostraron mejores resultados que standard care y, en algunos casos, también mejores que ERAS o sham acupuncture.
Si se mira el desenlace más global, la llamada clinical efficacy rate, la intervención mejor situada fue la moxibustión, con SUCRA = 89,5%. Además, mostró una mejora significativa frente a standard care (RR = 1,54) y también frente a medicación occidental en esa red concreta. La acupuntura también mejoró significativamente la eficacia clínica global frente a standard care, y la electroacupuntura quedó bien posicionada, aunque en este desenlace la moxibustión fue la que ocupó el primer lugar.
Esto dibuja una imagen bastante clara:
– electroacupuntura parece especialmente fuerte para acelerar el retorno del tránsito intestinal
– moxibustión destaca más cuando se mira la eficacia clínica global
– acupuntura manual se mantiene en posiciones favorables en varios desenlaces
– y standard care suele quedar rezagado en los rankings.
Esta network meta-analysis ofrece una señal global claramente favorable a la acupuntura y la moxibustión en la recuperación digestiva tras cirugía por cáncer gastrointestinal. El mensaje más sólido es que la electroacupuntura fue la mejor intervención para acortar el tiempo hasta el primer flato y la primera defecación, mientras que la moxibustión lideró la eficacia clínica global. La acupuntura también mostró beneficios consistentes frente a standard care en varios desenlaces.
Referencia:
Wu Y, Li X, Tan X, Tan J, Chang X. Influence of acupuncture and moxibustion on postoperative gastrointestinal dysfunction among patients with gastrointestinal cancer: A network meta-analysis. Complement Ther Med. 2026 May;97:103331. doi: 10.1016/j.ctim.2026.103331. Epub 2026 Feb 16. PMID: 41707884.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




