Relación dosis-respuesta entre los parámetros de la acupuntura y la reducción del dolor en el dolor lumbar crónico inespecífico: revisión sistemática y metaanálisis (Wang Y et al. J Pain Res. 2026)

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El dolor lumbar crónico inespecífico constituye una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo. Aunque existen múltiples opciones farmacológicas y no farmacológicas, una proporción importante de pacientes mantiene síntomas persistentes o recurrentes. La acupuntura forma parte de las intervenciones no farmacológicas empleadas en este contexto y su eficacia para el dolor lumbar crónico ha sido evaluada en numerosos ensayos clínicos y revisiones sistemáticas.

Sin embargo, una cuestión bastante menos estudiada es cómo debe administrarse la acupuntura para obtener el mayor beneficio posible. A diferencia de un medicamento, cuya dosis puede expresarse generalmente mediante una cantidad concreta de principio activo, la “dosis” de acupuntura es multidimensional: número de sesiones, frecuencia semanal, duración total del tratamiento, tiempo de retención de las agujas, número de agujas o características de la estimulación, entre otros factores.

Una revisión sistemática y metaanálisis de Wang Y et al. publicada en 2026 en Journal of Pain Research aborda precisamente esta cuestión: además de estimar la eficacia global de la acupuntura en el dolor lumbar crónico inespecífico, analiza si existe una relación dosis–respuesta entre diferentes parámetros del tratamiento y la magnitud de la reducción del dolor.

Los autores realizaron una búsqueda sistemática en PubMed, Embase, Cochrane Library y Web of Science hasta diciembre de 2025. Se incluyeron exclusivamente ensayos clínicos aleatorizados realizados en adultos con dolor lumbar crónico inespecífico de al menos 12 semanas de evolución.

Finalmente se incluyeron 12 ensayos clínicos aleatorizados, con un total de 1.155 participantes* de los cuales 614 recibieron acupuntura y 541 formaron parte de los grupos control. Los estudios habían sido publicados entre 2002 y 2024 y utilizaron como variable principal la intensidad del dolor al finalizar el tratamiento, medida mediante escala visual analógica (VAS) o escala numérica (NRS). Los comparadores fueron diversos e incluyeron acupuntura simulada, ausencia de intervención, cuidados habituales, fisioterapia y placebo-TENS.

Para cuantificar la magnitud del efecto se utilizó Hedges’ g, una diferencia de medias estandarizada similar a la d de Cohen, pero corregida para reducir el sesgo que puede aparecer cuando los estudios tienen muestras relativamente pequeñas. De forma convencional, valores alrededor de 0,2 se consideran efectos pequeños, alrededor de 0,5 moderados y a partir de 0,8 grandes.

El resultado principal fue favorable a la acupuntura.

El metaanálisis mostró una Hedges’ g de 0,57 (IC95% 0,19 – 0,95), lo que corresponde a un efecto analgésico de magnitud moderada frente al conjunto de intervenciones utilizadas como control. Siete de los doce estudios presentaron individualmente intervalos de confianza que no atravesaban el valor nulo.

La heterogeneidad entre los estudios fue elevada (I² = 85,3%), lo que indica una variabilidad considerable en la magnitud de los efectos observados. Esto resulta importante para interpretar correctamente el resultado: el valor de g=0,57 debe entenderse como el efecto promedio obtenido a través de estudios con protocolos, pacientes y comparadores diferentes, y no como una magnitud fija que necesariamente vaya a reproducirse en todos los pacientes o contextos clínicos.

Uno de los ensayos, Xu 2024, mostró un efecto particularmente elevado, con g=2,35, y fue identificado mediante los análisis de influencia como el estudio que más contribuía a la heterogeneidad. Sin embargo, un dato especialmente interesante es lo que ocurrió al retirarlo del análisis. Sin este estudio, el efecto agregado siguió siendo favorable a la acupuntura, con una Hedges’ g de 0,40 (IC95% 0,22 – 0,59), mientras que la heterogeneidad descendió de forma muy importante. Por tanto, aunque ese ensayo incrementa la magnitud del efecto global y explica una parte importante de la variabilidad, la superioridad promedio de la acupuntura no depende de su inclusión.

Los autores analizaron tres componentes de la “dosis” de tratamiento:

– número total de sesiones, entre 6 y 20;
– duración total del tratamiento, entre 3 y 12 semanas;
– tiempo de retención de las agujas, entre 15 y 40 minutos.

Para ello utilizaron metarregresión y modelos con restricted cubic splines, una técnica que permite detectar relaciones no lineales. Es decir, no obliga a asumir que cada sesión o cada semana adicional de tratamiento produzca siempre el mismo incremento del efecto.

Entre las 6 y 20 sesiones representadas en los estudios incluidos, aumentar el número total de tratamientos no se relacionó significativamente con una mayor reducción del dolor.

La metarregresión lineal fue prácticamente plana (β=0,002; p=0,909) y tampoco apareció evidencia convincente de una relación no lineal. El número de sesiones explicó esencialmente el 0% de la heterogeneidad entre los estudios.

Esto no significa que el número de sesiones sea clínicamente irrelevante ni que seis sesiones sean equivalentes a veinte en cada paciente. El análisis se realiza comparando estudios entre sí y dentro de un intervalo relativamente limitado de dosis. Lo que indica es que, con la evidencia disponible, los ensayos que emplearon más sesiones no obtuvieron sistemáticamente efectos mayores.

Algo similar ocurrió con el tiempo de retención de las agujas.

En los 11 estudios que aportaron esta información, con tiempos comprendidos aproximadamente entre 15 y 40 minutos, no se observó una asociación significativa entre mantener las agujas durante más tiempo y conseguir una mayor analgesia.

El resultado más novedoso apareció al analizar la duración total del tratamiento, que oscilaba entre 3 y 12 semanas.

Aquí sí se encontró una asociación no lineal. El modelo sugirió que los efectos disminuían progresivamente durante las primeras semanas y alcanzaban una zona relativamente estable alrededor de las 6/7 semanas, tras la cual prolongar el tratamiento no parecía acompañarse de un incremento proporcional del beneficio.

Una de las aportaciones más interesantes del trabajo es precisamente mostrar que probablemente resulte demasiado simplista definir la dosis de acupuntura mediante una única variable.

Frecuencia, número de sesiones y duración total están necesariamente relacionados entre sí. Diez sesiones pueden administrarse durante tres semanas o durante diez, y ambas intervenciones constituyen exposiciones terapéuticas diferentes.

Además, otros elementos potencialmente relevantes, número de agujas, selección de puntos, características de la estimulación o búsqueda de deqi, no pudieron analizarse adecuadamente debido a que su descripción era insuficiente o demasiado heterogénea entre los estudios.

Por ello, los autores proponen considerar la acupuntura como una intervención cuya dosis tiene una estructura multidimensional, algo que probablemente resulte más próximo a la práctica clínica real.

El primer mensaje es relativamente claro: la acupuntura produjo una reducción moderada del dolor en pacientes con dolor lumbar crónico inespecífico, y el efecto permaneció estadísticamente significativo incluso después de retirar el ensayo más influyente.

El segundo es quizá más interesante: no parece demostrado que aumentar mecánicamente el número de sesiones o prolongar el tiempo de retención de las agujas produzca mejores resultados.

Finalmente, aparece una señal que merece investigación adicional: el beneficio podría alcanzar una fase de estabilización tras varias semanas de tratamiento. Pero la evidencia actual todavía no permite establecer un punto óptimo de duración.

Quizá la consecuencia clínica más razonable sea precisamente la que sugieren los autores: evaluar periódicamente la respuesta del paciente en lugar de prolongar automáticamente el tratamiento siguiendo un número predeterminado de sesiones.

En definitiva, esta revisión no solo vuelve a mostrar un efecto favorable de la acupuntura en el dolor lumbar crónico inespecífico. Plantea una cuestión mucho más interesante para una medicina basada en la evidencia: una vez demostrado que una intervención puede ser eficaz, el siguiente paso es determinar cuánto tratamiento necesitamos realmente para obtener el máximo beneficio clínico de una manera eficiente.

Referencia:
Wang Y, Xiang J, Liu D, Zeng M, Shi Y, Yu S. Dose-Response Relationship Between Acupuncture Parameters and Pain Reduction in Chronic Non-Specific Low Back Pain: A Systematic Review and Meta-Analysis. J Pain Res. 2026 Aug 24;19:628211. doi: 10.2147/JPR.S628211. PMID: 42670313; PMCID: PMC13526149.

Fuente
Dr. Beltran Carrillo
Publicado el Categorías Blog, Dolor, Dolor lumbarEtiquetas Acupuntura basada en la evidencia, Clínica Beltrán Carrillo, dolor, Dolor Lumbar, Dolor lumbar crónico, Evidencia científica

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