La cirugía torácica ha avanzado de forma notable en las últimas décadas. Las grandes toracotomías han dado paso, en muchos pacientes, a procedimientos videoasistidos menos invasivos. Pero la evolución no afecta únicamente a la técnica quirúrgica. También alcanza a la anestesia.
Un estudio retrospectivo publicado por Jiang Y et al. en Medicine (2026) analiza una estrategia especialmente llamativa: la anestesia sin intubación endotraqueal, o tubeless anesthesia, asistida por electroacupuntura, en pacientes sometidos a cirugía torácica videoasistida.
El concepto puede resultar confuso para el público general. No significa operar sin anestesia ni sustituir los fármacos anestésicos por agujas. Se trata de una estrategia anestésica moderna y multimodal en la que el paciente permanece sedado, recibe anestesia intravenosa y bloqueos regionales, pero conserva la respiración espontánea y evita la intubación convencional con tubo endotraqueal de doble luz.
En la cirugía torácica convencional, el anestesista introduce un tubo endotraqueal especial con dos conductos independientes. Esto permite ventilar un pulmón mientras el otro permanece temporalmente colapsado, proporcionando al cirujano espacio para operar. Es una técnica eficaz y ampliamente utilizada, pero no está exenta de inconvenientes. La intubación con tubos de gran calibre puede producir irritación de la vía aérea, dolor de garganta, tos y molestias postoperatorias. La ventilación mecánica unipulmonar y el uso de relajantes musculares y opioides pueden contribuir además a una recuperación más lenta, náuseas, vómitos y complicaciones respiratorias. La anestesia tubeless intenta reducir algunas de estas consecuencias. El paciente mantiene la respiración espontánea y el pulmón operado se colapsa al abrir la cavidad torácica, mientras el equipo anestésico controla cuidadosamente la ventilación, la sedación, la analgesia y la estabilidad hemodinámica.
En este estudio, la electroacupuntura no sustituyó a la anestesia. Se utilizó como parte de una estrategia integrada junto con anestesia intravenosa, bloqueo paravertebral torácico, bloqueo del nervio vago, bloqueos intercostales e infiltración local.
El objetivo era contribuir al control del dolor, reducir las necesidades de opioides y facilitar el mantenimiento de la respiración espontánea dentro de un protocolo de recuperación intensificada.
Los autores analizaron retrospectivamente a 215 pacientes sometidos a cirugía torácica videoasistida entre 2023 y 2025. De ellos, 56 recibieron anestesia tubeless asistida por electroacupuntura y 159 fueron intervenidos mediante anestesia convencional con intubación de doble luz. Para reducir las diferencias iniciales entre los grupos, los investigadores realizaron un emparejamiento por puntuación de propensión. Tras este ajuste, el análisis final incluyó:
– 55 pacientes en el grupo tubeless con electroacupuntura.
– 110 pacientes en el grupo con intubación convencional.
El resultado principal fue la calidad global de recuperación a las 24 horas, evaluada mediante la escala QoR-15. Esta escala no se limita al dolor. Incluye también comodidad física, autonomía, estado emocional y percepción global de la recuperación. A las 24 horas, la puntuación media fue de 114 puntos en el grupo tubeless frente a 102 puntos en el grupo convencional. La diferencia fue de 12 puntos, claramente superior a los 6 puntos considerados como diferencia mínima clínicamente importante. A las 48 horas, la diferencia seguía siendo clínicamente relevante:
– 120 puntos con tubeless y electroacupuntura.
– 112 puntos con intubación convencional.
– Diferencia de 8 puntos.
A las 72 horas, la diferencia se redujo a 5 puntos. Aunque continuaba siendo estadísticamente significativa, ya no alcanzaba el umbral establecido de relevancia clínica.
Las diferencias en el consumo intraoperatorio de opioides fueron llamativas. El consumo medio de sufentanilo fue:
– 15 μg en el grupo tubeless.
– 35 μg en el grupo convencional.
En el caso del remifentanilo:
– 100 μg en el grupo tubeless.
– 500 μg en el grupo convencional.
Esto representa una reducción muy considerable de la exposición a opioides. Este hallazgo es coherente con el objetivo de la analgesia multimodal: combinar distintas intervenciones para reducir la dependencia de un único fármaco y limitar sus efectos adversos.
Las náuseas y los vómitos postoperatorios aparecieron en:
– 8,9 % de los pacientes del grupo tubeless.
– 19,4 % del grupo convencional.
El dolor de garganta postoperatorio fue todavía más claramente diferente:
– 3,6 % con tubeless.
– 23,1 % con intubación de doble luz.
En este último resultado, una parte importante del beneficio puede explicarse directamente por la ausencia de un tubo endotraqueal de gran calibre. La reducción del consumo de opioides también puede haber contribuido a disminuir las náuseas y los vómitos.
Los pacientes tratados con la estrategia tubeless iniciaron antes la alimentación oral y la movilización. La primera ingesta se produjo, de media:
– A las 3 horas en el grupo tubeless.
– A las 6 horas en el grupo convencional.
La primera deambulación tuvo lugar:
– A las 10 horas con tubeless.
– A las 22 horas con anestesia convencional.
La estancia en la unidad de recuperación postanestésica fue también menor: 25 frente a 45 minutos.
Finalmente, la duración media del ingreso hospitalario fue de 4 días en el grupo tubeless y de 7 días en el grupo con intubación convencional.
Estas diferencias encajan con los principios de los programas ERAS, orientados a reducir el estrés quirúrgico, facilitar la movilización y recuperar antes la autonomía del paciente.
La incidencia global de complicaciones pulmonares postoperatorias fue:
– 5,45 % en el grupo tubeless.
– 27,27 % en el grupo convencional.
La neumonía postoperatoria apareció en un paciente del grupo tubeless y en 19 pacientes del grupo convencional. La atelectasia también fue menos frecuente, aunque la diferencia quedó ligeramente por encima del umbral convencional de significación estadística.
La respiración espontánea durante la cirugía produjo una elevación moderada del dióxido de carbono arterial. La PaCO₂ intraoperatoria media fue:
– 54,9 mmHg en el grupo tubeless.
– 48,2 mmHg en el grupo convencional.
Tras la cirugía, las cifras fueron de 44,3 y 40,7 mmHg, respectivamente.
Esta hipercapnia moderada es un fenómeno esperado cuando se mantiene la respiración espontánea bajo sedación. En los pacientes seleccionados del estudio fue tolerada sin diferencias relevantes en la estabilidad hemodinámica.
El diseño retrospectivo constituye la principal limitación. La técnica anestésica no se asignó al azar y es posible que los pacientes considerados más adecuados o con intervenciones previsiblemente menos complejas fueran seleccionados con mayor frecuencia para la estrategia tubeless. El emparejamiento por puntuación de propensión reduce parte de este sesgo, pero no puede eliminar completamente las diferencias no medidas. Además, se trata de un único centro con un equipo especializado. Los resultados pueden depender de su experiencia, de sus protocolos de recuperación y de su organización hospitalaria. Aun así, la magnitud y la coherencia de los resultados justifican nuevos ensayos clínicos prospectivos y multicéntricos.
Este estudio muestra una aplicación especialmente interesante de la electroacupuntura contemporánea. No se presenta como una alternativa aislada a la anestesia, sino como un componente de una estrategia médica compleja, orientada a reducir opioides, preservar la respiración espontánea, evitar la intubación y acelerar la recuperación. En pacientes cuidadosamente seleccionados y dentro de equipos altamente especializados, la anestesia tubeless asistida por electroacupuntura se asoció con una mejor calidad de recuperación durante las primeras 48 horas, menor consumo de opioides, menos náuseas y dolor de garganta, movilización más precoz, menos complicaciones pulmonares y una estancia hospitalaria más corta.
Referencia:
Jiang Y, Yang S, Ye L, Li H, Li X. Effects of electroacupuncture-assisted tubeless anesthesia versus double-lumen endotracheal intubation anesthesia on the quality of postoperative recovery in thoracoscopic surgery: A propensity score-matched retrospective study. Medicine (Baltimore). 2026 Jun 26;105(26):e49522. doi: 10.1097/MD.0000000000049522. PMID: 42363554; PMCID: PMC13313742.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




