Eficacia y seguridad de la acupuntura en el deterioro cognitivo relacionado con el cáncer: revisión sistemática y metaanálisis (Zhang H et al. J Integr Complement Med. 2026)

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Los avances en el tratamiento del cáncer han aumentado de forma muy importante la supervivencia de muchos pacientes. Sin embargo, sobrevivir al cáncer no siempre significa recuperar por completo la situación previa. Entre las secuelas que más afectan a la calidad de vida se encuentra el deterioro cognitivo relacionado con el cáncer, conocido en la literatura como cancer-related cognitive impairment (CRCI).

Este problema puede manifestarse como pérdida de memoria, dificultad para concentrarse, lentitud mental, alteraciones de la atención o problemas en la función ejecutiva. Muchos pacientes lo describen como “niebla mental” o chemobrain, aunque no depende únicamente de la quimioterapia. También pueden influir la cirugía, la anestesia, la radioterapia, las terapias dirigidas, la inflamación, el estrés oxidativo, el insomnio, la fatiga o la ansiedad.

El artículo de Zhang H et al., publicado en Journal of Integrative and Complementary Medicine, es una revisión sistemática y metaanálisis sobre la eficacia y seguridad de la acupuntura en el deterioro cognitivo relacionado con el cáncer. Incluyó 44 ensayos clínicos aleatorizados, con un total de 3.783 pacientes.

Desde una perspectiva médica actual, la acupuntura puede entenderse como una intervención de neuromodulación periférica. Su posible interés en este contexto se relaciona con mecanismos biológicos plausibles: modulación de la neuroinflamación, actividad microglial, estrés oxidativo, función mitocondrial y plasticidad neuronal. Estos mecanismos encajan razonablemente con algunas de las vías implicadas en el deterioro cognitivo asociado al cáncer y sus tratamientos.

La revisión incluyó distintas formas de acupuntura: manual, electroacupuntura y acupuntura auricular. Los comparadores fueron tratamiento convencional, acupuntura simulada o sham acupuncture, y otras terapias activas, como fármacos o intervenciones psicológicas.

Los principales resultados se midieron con varias escalas:

El MMSE (Mini-Mental State Examination) es una prueba breve de cribado cognitivo. Puntúa de 0 a 30; cuanto mayor es la puntuación, mejor es el rendimiento cognitivo.

El MoCA (Montreal Cognitive Assessment) también puntúa de 0 a 30 y suele ser más sensible para detectar deterioro cognitivo leve.

La escala EORTC QLQ-C30 es un cuestionario de calidad de vida específico para pacientes con cáncer. Su subescala cognitiva recoge la percepción subjetiva del paciente sobre memoria, concentración y claridad mental.

La POCD se refiere al deterioro cognitivo postoperatorio: es decir, el porcentaje de pacientes que desarrollan deterioro cognitivo tras una cirugía.

Frente al tratamiento convencional, la acupuntura mostró resultados favorables.

En el MMSE, 17 ensayos con 1.491 pacientes encontraron una mejoría media de 2,34 puntos a favor de la acupuntura. Es un resultado estadísticamente significativo y, aunque no existe un umbral universal de relevancia clínica específico para CRCI, una diferencia cercana a 2 puntos en una escala de 30 puede considerarse potencialmente relevante.

En el MoCA, tres estudios con 192 pacientes mostraron una mejoría media de 1,48 puntos, también significativa y sin heterogeneidad detectada. De nuevo, el resultado debe interpretarse con prudencia por el número limitado de estudios, pero la magnitud del cambio no parece irrelevante.

En la POCD, 12 estudios con 1.018 pacientes encontraron una reducción significativa del riesgo de deterioro cognitivo postoperatorio. El riesgo relativo fue de 0,49, lo que sugiere una reducción relativa aproximada del 51%. Además, este resultado no mostró heterogeneidad y fue estable en los análisis de sensibilidad.

En la subescala cognitiva del EORTC QLQ-C30, el resultado también fue favorable frente al tratamiento convencional, pero se basó solo en dos estudios y no fue robusto en el análisis de sensibilidad. Por tanto, debe considerarse un resultado exploratorio.

Uno de los aspectos importantes del artículo es la heterogeneidad. En algunos análisis fue alta, especialmente en MMSE y MoCA. Esto significa que los estudios no fueron completamente homogéneos entre sí.

Pero la heterogeneidad no invalida automáticamente los resultados. En una revisión con 44 ensayos sobre acupuntura en pacientes oncológicos es esperable encontrar diferencias: distintos tipos de cáncer, distintas fases del tratamiento, distintos protocolos de acupuntura, diferente duración, distintos puntos utilizados y distintas formas de estimulación.

De hecho, los análisis por subgrupos identificaron como posibles fuentes de heterogeneidad la duración del tratamiento, el tipo de cáncer, la fase del tratamiento oncológico y la modalidad de acupuntura. Esto es clínicamente razonable: no es lo mismo una intervención perioperatoria breve que un protocolo más prolongado en pacientes con deterioro cognitivo asociado a quimioterapia.

Por tanto, la heterogeneidad no debe leerse solo como una debilidad. También refleja que estamos ante un campo clínico amplio, donde probablemente importan el perfil del paciente, el momento de aplicación y la técnica utilizada.

Acupuntura real frente a acupuntura simulada

La comparación frente a sham acupuncture merece una lectura especialmente cuidadosa.

La acupuntura real fue superior a la simulada en MMSE y MoCA, y también redujo la incidencia de POCD en los estudios disponibles. Sin embargo, no mostró diferencias significativas en la subescala cognitiva del EORTC QLQ-C30.

Esto no debe interpretarse de forma simplista. La acupuntura simulada no es equivalente a un placebo farmacológico inerte. Muchas formas de sham implican tocar la piel, presionar, pinchar superficialmente, estimular zonas no clásicas o aplicar mínima electroestimulación. Todo ello puede activar receptores cutáneos y vías nerviosas periféricas.

Por eso, cuando un estudio no encuentra diferencias claras entre acupuntura real y simulada, no siempre significa que la acupuntura “no tenga efecto”. Puede significar que ambas intervenciones tienen algún grado de actividad fisiológica, que la diferencia específica entre protocolos es pequeña, o que el estudio no tiene potencia suficiente para detectarla.

Comparación con otras terapias activas

Frente a otras terapias activas, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la subescala cognitiva del EORTC QLQ-C30. Pero esto tampoco significa que la acupuntura “no sirva”.

Cuando se compara una intervención con otra terapia activa, la ausencia de diferencias puede indicar que ambas tienen resultados similares. En este caso, además, el análisis se basó solo en dos estudios y fue inestable, por lo que no permite establecer conclusiones firmes.

Riesgo de sesgo, GRADE y seguridad

La figura de riesgo de sesgo muestra pocos dominios claramente clasificados como de “alto riesgo”, lo cual es un dato favorable. Sin embargo, muchos estudios presentan dominios con riesgo “incierto”, especialmente en aspectos como ocultación de la asignación o cegamiento.

Por ello, la certeza global de la evidencia según GRADE fue baja o muy baja. Esto no significa que los resultados sean falsos, sino que nuestra confianza en la estimación del efecto es limitada. En acupuntura, además, algunos factores penalizan con frecuencia: dificultad para el cegamiento, muestras pequeñas, heterogeneidad de protocolos y controles simulados que no siempre son fisiológicamente inertes.

En cuanto a la seguridad, los eventos adversos comunicados fueron leves y transitorios, sin eventos graves atribuidos a la acupuntura. No obstante, más del 60% de los estudios no informó adecuadamente los eventos adversos, por lo que la seguridad debe seguir evaluándose con mayor rigor.

Conclusión

Esta revisión sugiere que la acupuntura puede mejorar la función cognitiva global y reducir el deterioro cognitivo postoperatorio en pacientes con cáncer. Los resultados son especialmente interesantes en MMSE, MoCA y POCD.

Sin embargo, la evidencia todavía es preliminar. La certeza GRADE es baja o muy baja, existe heterogeneidad importante y algunos resultados dependen de pocos estudios.

La conclusión más razonable no es triunfalista, pero tampoco escéptica en exceso. La acupuntura aparece como una intervención no farmacológica prometedora, biológicamente plausible y potencialmente útil como complemento dentro del abordaje integral del paciente oncológico.

Referencia:
Zhang H, Liu J, He F, Ren K, Wang S. Effectiveness and Safety of Acupuncture for Cancer-Related Cognitive Impairment: A Systematic Review and Meta-Analysis. J Integr Complement Med. 2026 Apr 1:27683605261436293. doi: 10.1177/27683605261436293. Epub ahead of print. PMID: 41922296.

Fuente
Dr. Beltran Carrillo
Publicado el Categorías Blog, Cáncer, Deterioro cognitivoEtiquetas Acupuntura basada en la evidencia, Cáncer, Clínica Beltrán Carrillo, Deterioro Cognitivo, Evidencia científica