Asociación entre la exposición a acupuntura y la mortalidad en personas con discapacidad diagnosticadas de cardiopatía isquémica: estudio nacional retrospectivo de cohortes en la República de Corea (Jun H et al. BMC Complement Med Ther. 2026)

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Los estudios de cohortes suelen recibir una crítica inmediata: “no demuestran causalidad”. Y es cierto. Un estudio observacional, incluso bien diseñado, no puede establecer por sí solo una relación causal con la misma fuerza que un ensayo clínico aleatorizado.Pero esa frase, repetida sin matices, puede llevarnos a infravalorar el valor real de este tipo de estudios.Los estudios de cohortes no sustituyen a los ensayos clínicos, pero aportan algo muy importante: muestran qué ocurre en condiciones reales, en grandes poblaciones, durante periodos prolongados y en pacientes que muchas veces quedarían fuera de los ensayos clínicos. Permiten observar asociaciones, generar hipótesis sólidas, detectar señales clínicas relevantes y explorar patrones de respuesta, como una posible relación dosis-respuesta.

En intervenciones como la acupuntura, y especialmente en poblaciones complejas, estos estudios son particularmente útiles. No nos dicen “esto causa esto” de forma definitiva, pero sí pueden decirnos: “aquí hay una señal suficientemente consistente como para prestarle atención”.

El artículo de Jun H et al., publicado en BMC Complementary Medicine and Therapies, analiza la asociación entre exposición a acupuntura y mortalidad en personas con discapacidad diagnosticadas de cardiopatía isquémica en Corea del Sur. La población estudiada es especialmente relevante. Las personas con discapacidad presentan mayor carga de enfermedad, más comorbilidades, mayores necesidades sanitarias no cubiertas y, en muchos casos, peor acceso efectivo a cuidados continuados. Además, tienen mayor incidencia y mortalidad cardiovascular que la población sin discapacidad. La cardiopatía isquémica sigue siendo una de las principales causas de mortalidad y discapacidad en el mundo. En personas con discapacidad, su impacto puede ser aún mayor, porque la enfermedad cardiovascular se suma a limitaciones funcionales, barreras de acceso, fragilidad, comorbilidades y dificultades para mantener programas preventivos o rehabilitadores.

Los investigadores utilizaron la base de datos del National Health Insurance Service de Corea, un sistema nacional que cubre prácticamente a toda la población coreana. Incluyeron personas adultas con discapacidad recién diagnosticadas de cardiopatía isquémica entre 2014 y 2016. La cardiopatía isquémica se definió mediante códigos diagnósticos ICD-10, incluyendo angina, infarto agudo de miocardio y otras formas de enfermedad isquémica cardíaca. La exposición se definió como haber recibido al menos dos sesiones de acupuntura durante el primer año tras el diagnóstico de cardiopatía isquémica. Los pacientes que no recibieron acupuntura durante ese periodo formaron el grupo no expuesto. Después, los autores analizaron la mortalidad durante un seguimiento de hasta tres años.

Para reducir las diferencias iniciales entre grupos, utilizaron emparejamiento por puntuación de propensión. Esta técnica intenta hacer que los grupos sean más comparables ajustando variables como edad, sexo, gravedad de la discapacidad, comorbilidades, ingresos, residencia, hipertensión, diabetes, dislipidemia, ictus, enfermedad renal crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y otros factores. Tras este emparejamiento, quedaron 38.157 personas en el grupo expuesto a acupuntura y 38.157 personas en el grupo no expuesto.

El resultado principal fue la mortalidad por cualquier causa. Antes del emparejamiento, la mortalidad fue menor en el grupo expuesto a acupuntura. Pero lo importante es que, después del emparejamiento por puntuación de propensión, la asociación se mantuvo. En el análisis ajustado, la exposición a acupuntura se asoció con una reducción del riesgo de mortalidad del 22%, con un hazard ratio ajustado de 0,78 y un intervalo de confianza del 95% entre 0,74 y 0,81. En términos más sencillos: entre personas con discapacidad recién diagnosticadas de cardiopatía isquémica, quienes recibieron acupuntura durante el primer año tras el diagnóstico tuvieron una mortalidad significativamente menor durante el seguimiento que quienes no recibieron acupuntura. La tasa de mortalidad fue de 31,84 eventos por 1.000 persona-años en el grupo de acupuntura frente a 41,50 por 1.000 persona-años en el grupo no expuesto.

Uno de los aspectos más interesantes del estudio es el análisis por dosis.

Los autores dividieron el grupo de acupuntura según el número de sesiones recibidas:

-De 2 a 4 sesiones.

-De 5 a 8 sesiones.

-De 9 a 18 sesiones.

-19 o más sesiones.

El grupo con mayor número de sesiones, es decir, 19 o más, mostró el menor riesgo de mortalidad, con un hazard ratio ajustado de 0,67 y un intervalo de confianza del 95% entre 0,62 y 0,72. Esto sugiere una posible relación dosis-respuesta: mayor exposición a acupuntura, menor mortalidad observada. Este punto es importante porque una relación dosis-respuesta refuerza la plausibilidad de una asociación. No demuestra causalidad por sí sola, pero hace que la señal sea más interesante que una simple comparación binaria entre “recibió” o “no recibió” acupuntura.

Ahora bien, hay que ser prudentes: el patrón no fue perfectamente lineal. Los propios autores describen una posible curva en J, lo que sugiere que podrían existir diferencias entre los grupos según frecuencia de tratamiento, perfil clínico o comportamiento de uso sanitario.

Un ensayo clínico aleatorizado es la mejor herramienta para responder a una pregunta de eficacia causal en condiciones controladas. Pero no siempre es fácil ni ético ni viable realizar ensayos grandes, prolongados y representativos en poblaciones complejas, como personas con discapacidad, pluripatología y enfermedad cardiovascular. Los estudios de cohortes permiten estudiar grandes poblaciones reales, con pacientes que se parecen más a los que vemos en la práctica clínica. Permiten observar eventos duros, como mortalidad, y analizar trayectorias durante años. Además, cuando se utilizan bases nacionales de salud, emparejamiento por propensión, análisis de supervivencia, control de comorbilidades y análisis de dosis-respuesta, el resultado no debe despacharse con un simple “no demuestra causalidad”.

Este estudio no demuestra causalidad de forma definitiva, pero ofrece una señal robusta, poblacional y clínicamente relevante que justifica investigación posterior. En medicina, muchas decisiones no nacen de una única prueba perfecta, sino de la convergencia de datos: plausibilidad biológica, estudios mecanísticos, ensayos clínicos, estudios observacionales, consistencia de resultados, seguridad, aceptabilidad y aplicabilidad clínica.

Este gran estudio nacional de cohortes sugiere que, en personas con discapacidad recién diagnosticadas de cardiopatía isquémica, la exposición a acupuntura durante el primer año se asoció con una menor mortalidad global durante el seguimiento. Tras emparejamiento por puntuación de propensión, la reducción relativa del riesgo fue del 22%, y el grupo con 19 o más sesiones mostró la mayor reducción observada, con un hazard ratio ajustado de 0,67. No podemos afirmar que la acupuntura reduzca causalmente la mortalidad en esta población. Pero sí podemos afirmar que la señal es clínicamente relevante, estadísticamente robusta y coherente con una posible relación dosis-respuesta.

La acupuntura no debe sustituir el tratamiento cardiovascular estándar, pero podría tener un papel complementario dentro de un modelo de atención integrativa, especialmente en poblaciones vulnerables con alta carga de enfermedad y necesidades sanitarias no cubiertas. Este estudio no cierra la pregunta. La abre con fuerza.

Referencia:
Jun H, Sul JU, Cheong MJ, Kim HR, Youn I, Lee YS, Leem J. Association between acupuncture exposure and mortality in people with disabilities diagnosed with ischemic heart disease: a nationwide retrospective cohort study in the Republic of Korea. BMC Complement Med Ther. 2026 Jun 12. doi: 10.1186/s12906-026-05434-y. Epub ahead of print. PMID: 42286589.

Fuente
Dr. Beltran Carrillo
Publicado el Categorías Blog, Cardiopatía, Cardiopatía IsquémicaEtiquetas Acupuntura basada en la evidencia, Cardiopatía, Cardiopatía Isquémica, Clínica Beltrán Carrillo, Evidencia científica

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