La migraña sin aura es una enfermedad muy frecuente y discapacitante, con impacto claro sobre la calidad de vida. Aunque existen tratamientos farmacológicos eficaces, una parte importante de los pacientes no responde bien o no tolera adecuadamente la medicación. El artículo de Zhang X et al. (JAMA Netw Open. 2026) que analizamos parte de este problema: casi un 30% de los pacientes no responde de forma adecuada a antiinflamatorios no esteroideos o triptanes, y aun con tratamientos preventivos la proporción de personas que responde y tolera bien el tratamiento sigue siendo limitada. En este contexto, la acupuntura se plantea como una alternativa basada en evidencia, con eficacia comparable a fármacos en determinados contextos y un mejor perfil de seguridad.
Pero este trabajo no se queda solo en la pregunta clásica de si la acupuntura funciona o no. Va un paso más allá y plantea una cuestión muy interesante: si la conectividad funcional basal del cerebro puede ayudar a predecir qué pacientes con migraña sin aura responderán mejor a la acupuntura.
El estudio fue un ensayo clínico aleatorizado, que incluyó 120 pacientes con migraña sin aura, de entre 18 y 65 años. Los participantes fueron asignados al azar a acupuntura real o acupuntura simulada (sham). Ambos grupos recibieron 12 sesiones de 30 minutos durante 4 semanas.
El desenlace principal fue el cambio en los días mensuales de migraña durante las 4 semanas de tratamiento. Como desenlaces secundarios analizaron también:
– proporción de pacientes con reducción de al menos un 50% en los días de migraña
– días mensuales de cefalea
– días de uso de medicación aguda
– intensidad del dolor en escala visual analógica (VAS).
– discapacidad relacionada con la cefalea en HIT-6.
– calidad de vida específica de migraña en MSQ.
Y, además, realizaron una resonancia funcional basal para construir modelos predictivos basados en conectividad cerebral.
Tras 4 semanas, la acupuntura real fue superior a la acupuntura simulada en el desenlace principal. La diferencia mediana entre grupos en los días mensuales de migraña fue de -1,0 día a favor de la acupuntura real.
Además, la acupuntura real mostró ventajas en varios desenlaces secundarios:
– días mensuales de cefalea: diferencia mediana de -1,0 día
– días de uso de medicación aguda: diferencia mediana de -1,0 día
– dolor en VAS: diferencia mediana de -1,0 punto
– HIT-6: diferencia media de -2,9 puntos
– MSQ: mejorías significativas en los tres dominios de calidad de vida.
En cambio, no hubo diferencia estadísticamente significativa en la proporción de pacientes que alcanzaron una reducción del 50% o más en los días mensuales de migraña.
El connectome-based predictive modeling (CPM) es una técnica de análisis de neuroimagen que utiliza la conectividad funcional de todo el cerebro para intentar predecir resultados clínicos. En lugar de fijarse solo en una región cerebral concreta, intenta detectar patrones distribuidos de conexión entre muchas áreas.
Dicho de forma sencilla: no pregunta “qué pasa en esta zona concreta del cerebro”, sino “qué patrón global de conexión entre regiones cerebrales se asocia con una mejor respuesta al tratamiento”. Es un enfoque más amplio, más basado en redes, y más cercano a cómo realmente funciona el cerebro.
Los autores explican que este método tiene ventajas frente a enfoques más clásicos, porque no depende tanto de hipótesis previas sobre una región concreta y puede captar interacciones distribuidas que un análisis regional podría pasar por alto. En este ensayo lo aplicaron a la acupuntura en migraña para intentar identificar firmas cerebrales basales asociadas a mejor respuesta clínica.
El modelo encontró que la conectividad cerebral basal sí ayudaba a predecir dos cosas:
– la mejoría en dolor medida con VAS
– la mejoría en discapacidad medida con HIT-6.
En concreto, una hipoconectividad basal entre la red por defecto (DMN) y regiones subcorticales/cerebelo se asoció con mejor alivio del dolor. Y una hiperconectividad basal entre regiones subcorticales/cerebelo y la red motora se asoció con mejoría en discapacidad.
El cerebro basal parece dar información útil para anticipar mejoría en variables más “directas” y cercanas al fenómeno doloroso y funcional inmediato, como cuánto duele y cuánto incapacita, pero no tanto para variables más complejas o más influidas por muchos factores externos, como la frecuencia mensual, el uso de medicación o la calidad de vida.
Eso tiene bastante sentido. El dolor percibido y la discapacidad funcional pueden estar más estrechamente ligados a ciertos patrones de conectividad cerebral medibles en reposo. En cambio, cuántos días de migraña tiene una persona al mes o cómo puntúa en calidad de vida depende también de factores conductuales, ambientales, emocionales y contextuales que quizá no queden bien capturados por una sola resonancia funcional basal.
La DMN o red por defecto está relacionada con procesos internos como autorreferencia, rumiación, evaluación interna y ciertos aspectos del procesamiento del dolor. Las regiones subcorticales y cerebelosas participan en integración sensorial, modulación motora y aspectos emocionales o automáticos del dolor.
Que una menor conectividad basal entre DMN y regiones subcorticales/cerebelo se asocie a mejor respuesta analgésica puede interpretarse, con prudencia, como que algunos cerebros están más “modulables” o menos rígidamente atrapados en ciertos circuitos de procesamiento doloroso.
Por otro lado, la conexión entre regiones subcorticales/cerebelo y la red motora podría relacionarse más con la parte funcional y discapacitante de la migraña. Si esa conectividad basal es alta, quizá haya más margen para que la acupuntura reorganice esos circuitos y mejore la funcionalidad. Esto sigue siendo una interpretación fisiopatológica plausible, no una demostración causal cerrada.
Este ensayo clínico aporta dos mensajes importantes.
El primero es clínico: la acupuntura real fue superior a la acupuntura simulada en migraña sin aura para reducir días de migraña, días de cefalea, uso de medicación aguda, intensidad del dolor, impacto funcional y varios dominios de calidad de vida, aunque con una magnitud de efecto generalmente moderada o modesta.
El segundo es más innovador: la conectividad funcional basal del cerebro podría ayudar a identificar qué pacientes tienen más probabilidad de mejorar en dolor y en discapacidad con acupuntura. No predice todo, pero sí abre una vía muy interesante hacia una acupuntura más personalizada.
La lectura más equilibrada sería esta: el estudio refuerza la eficacia clínica de la acupuntura en migraña sin aura y, además, sugiere que la neuroimagen de redes cerebrales podría convertirse en el futuro en una herramienta para seleccionar mejor a los pacientes que más probablemente se beneficien del tratamiento.
Referencia:
Zhang X, Chen Q, Liu Y, Li J, Nie L, Miao Q, Fu F, Lyu T, Tan Z, Kong Y, Li B, Liu L. Acupuncture for Migraine Without Aura and Connection-Based Efficacy Prediction: A Randomized Clinical Trial. JAMA Netw Open. 2026 Jan 2;9(1):e2555454. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2025.55454. PMID: 41591775; PMCID: PMC12848631.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




