La espondilitis anquilosante (EA) es una enfermedad reumática inflamatoria que afecta principalmente al esqueleto axial. Suele comenzar de forma insidiosa y, con el avance de la inflamación sacroilíaca y vertebral, aparecen dolor lumbar inflamatorio, rigidez matutina y fatiga, con pérdida progresiva de movilidad. En un porcentaje de casos se asocian manifestaciones periféricas (cadera, rodilla, tobillo, hombro) y oculares (uveítis anterior). A escala global se estima una prevalencia aproximada del 0,1 – 0,5%, con predominio en varones jóvenes.
Zhang J et al. publicaron en Frontiers in Neurology (2026) una revisión sistemática con metaanálisis centrada en la eficacia y seguridad de la acupuntura en EA. El protocolo se registró en PROSPERO (CRD42025633263) y el trabajo siguió PRISMA 2020. La búsqueda incluyó bases internacionales y chinas (PubMed/MEDLINE, Web of Science, CENTRAL, CNKI, Wanfang y VIP) hasta el 25 de diciembre de 2024. Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados sin excluir por calidad metodológica en la selección inicial, y se consideraron múltiples modalidades: acupuntura tradicional, electroacupuntura, aguja caliente, aguja de fuego, acupotomía y otras variantes.
El metaanálisis final integró 35 ECA con 2.591 pacientes, con tamaños muestrales por estudio entre 40 y 123.
Los autores definieron tres resultados primarios especialmente clínicos y funcionales en EA: BASDAI (actividad de la enfermedad), BASFI (función) y ASDAS (actividad compuesta).
En conjunto, la acupuntura mostró mejoras estadísticamente significativas en todos los desenlaces evaluados:
– BASDAI (24 estudios; 1.551 participantes): MD -1.55 (IC95% -1.97 a -1.13; p < 0.0001), con heterogeneidad alta (I² 96%). Importante: pese a esa heterogeneidad, todos los estudios apuntaron en la misma dirección, a favor de la acupuntura. - BASFI (25 estudios; 1.717 participantes): MD -1.47 (IC95% -1.76 a -1.19; p < 0.0001), también con heterogeneidad muy alta (I² 96%). - ASDAS (2 estudios; 130 participantes): MD -0.57 (IC95% -0.82 a -0.33; p < 0.0001), heterogeneidad moderada-alta (I² 74%). Como resultados secundarios, igual de prácticos en la consulta, se observaron mejoras en dolor e inflamación sistémica: - Dolor (VAS) (16 estudios; 1.152 participantes): MD1.30** (IC95% -1.54 a -1.06; p < 0.0001), con heterogeneidad alta (I² 87%). - CRP (27 estudios; 1.882 participantes): MD -7.12 mg/L (IC95% -8.68 a -5.56; p < 0.0001), heterogeneidad muy alta (I² 98%). - ESR/VSG (25 estudios; 1.725 participantes): MD -7.22 mm/h (IC95% -9.13 a -5.32; p < 0.0001), heterogeneidad muy alta (I² 91%). Estas cifras describen un patrón coherente: mejora clínica (dolor, actividad y función) acompañada de descenso en marcadores inflamatorios. Qué significa realmente “MD”, “IC95%” e “I²” (sin jerga) - MD (diferencia de medias): es el cambio promedio adicional en el grupo con acupuntura frente al control. Por ejemplo, MD -1.55 en BASDAI significa que, de media, la actividad de la enfermedad bajó 1,55 puntos más con acupuntura que con el comparador. - IC95%: marca el rango plausible del efecto real. Si el intervalo no cruza 0, el resultado es estadísticamente significativo. En estos desenlaces, los intervalos son consistentes y siempre favorables. - I² (heterogeneidad): indica cuánto varían los resultados entre estudios. Aquí es alta, y eso suele reflejar diferencias en modalidades de acupuntura, duración, frecuencia y herramientas de evaluación. Los autores identifican precisamente estos factores como principales contribuyentes. En otras palabras: la señal de beneficio es robusta, pero el tamaño exacto del efecto puede cambiar según protocolo, duración o tipo de intervención. Un punto técnico relevante es que el análisis “leave-one-out” (quitando un estudio cada vez) mantuvo estables tanto el efecto combinado como la heterogeneidad, lo que indica que ningún ensayo aislado “explica” por sí solo el resultado global. En seguridad, el trabajo informa que no se registraron eventos adversos graves relacionados con acupuntura en los 35 ensayos; cuando aparecieron reacciones, fueron leves y transitorias en pocos casos. Conclusión Este metaanálisis aporta evidencia cuantitativa amplia: 35 ensayos aleatorizados y 2.591 pacientes. Los resultados apoyan que la acupuntura, en sus distintas modalidades, se asocia con mejoras significativas en los indicadores más útiles para EA (BASDAI, BASFI y ASDAS), junto con reducción del dolor (VAS) y de inflamación sistémica (CRP y VSG). La principal limitación es la heterogeneidad elevada, atribuida a variaciones de técnica, duración y medidas de resultado, lo que refuerza la necesidad de ensayos grandes, multicéntricos y comparativos entre modalidades para afinar qué protocolos ofrecen el mayor beneficio. Aun así, el mensaje clínico global es positivo: la acupuntura emerge como una intervención eficaz y segura, especialmente como complemento del manejo convencional de la espondilitis anquilosante. Referencia: Zhang J, Sun S, Bai R, Yin H, Chen J, Kong W. Efficacy of acupuncture in the management of ankylosing spondylitis: a systematic review and meta-analysis with insights. Front Neurol. 2026 Jan 13;16:1716550. doi: 10.3389/fneur.2025.1716550. PMID: 41607836; PMCID: PMC12836302.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




