El síndrome de ovario poliquístico (SOP), es una de las causas más frecuentes de dificultad para quedarse embarazada. Muchas mujeres conviven con reglas irregulares, ciclos sin ovulación, alteraciones hormonales y, además, con la carga emocional de ver cómo pasan los meses sin conseguir embarazo. Uno de los fármacos más utilizados para ayudar a ovular en este contexto es el letrozol. Lo podríamos describir como un “empujón hormonal” controlado que intenta que el ovario madure y libere óvulos de forma más predecible.
La pregunta interesante es: ¿se puede potenciar ese efecto del letrozol añadiendo acupuntura, en lugar de usar solo el medicamento? Un grupo de investigadores (He Y et al. J Manipulative Physiol Ther. 2025) ha intentado responderla reuniendo toda la evidencia clínica disponible hasta agosto de 2024 sobre mujeres con SOP tratadas con letrozol, comparando dos grupos: las que recibían letrozol más acupuntura frente a las que solo recibían letrozol. Hicieron una revisión sistemática y metaanálisis: buscaron ensayos clínicos aleatorizados, los estudios con mejor diseño para comparar tratamientos, y analizaron los resultados en conjunto.
En total localizaron quince ensayos clínicos con 1311 mujeres. No es una cifra enorme, pero sí suficiente para empezar a ver patrones. Cuando juntaron los datos, observaron que las mujeres que recibían letrozol combinado con acupuntura tenían más probabilidades de lograr embarazo que las que tomaban solo letrozol. En términos estadísticos, hablaron de un “riesgo relativo” de 1,84. Traducido a un ejemplo sencillo: si imaginamos que con letrozol solo se embarazan 20 de cada 100 mujeres, con letrozol más acupuntura podrían ser alrededor de 37 de cada 100. No quiere decir que vaya a ocurrir exactamente así en cada caso, pero da una idea de la magnitud del efecto que se está observando.
Algo parecido sucedía cuando miraban la ovulación. En el SOP es muy frecuente que los ciclos sean anovulatorios, es decir, que no haya liberación de óvulo. El metaanálisis encontró que la combinación con acupuntura aumentaba en torno a un 30 % la probabilidad de que los ciclos fueran ovulatorios frente al letrozol solo. Más ovulaciones significan, de forma muy directa, más oportunidades para que se produzca un embarazo.
Un dato especialmente llamativo fue el de la tasa de aborto. En las mujeres que lograban embarazo, el grupo tratado con acupuntura más letrozol tuvo menos pérdidas gestacionales que el grupo tratado solo con letrozol. El riesgo relativo fue de 0,20, lo que sugiere una reducción aproximada del 80 % del riesgo de aborto en el grupo combinado. De nuevo, las cifras exactas dependen del contexto clínico y de los porcentajes de base, pero desde el punto de vista clínico es un resultado que merece ser tomado en serio.
Los investigadores no se limitaron a contar embarazos y ovulaciones; también miraron qué pasaba con el entorno en el que tiene que implantarse el embrión: el útero y el endometrio. En las mujeres que recibieron acupuntura junto al letrozol se observó un engrosamiento medio del endometrio de algo más de un milímetro respecto al grupo con solo fármaco, y una mayor proporción de endometrios con el llamado patrón tipo A, que en ecografía se considera más favorable para la implantación. Cuando pensamos en un embrión intentando “anidar”, un endometrio adecuado en grosor y estructura es una pieza importante del puzzle.
También hubo cambios en las hormonas. El SOP suele acompañarse de niveles elevados de LH (hormona luteinizante) y testosterona, y de ovarios aumentados de tamaño, repletos de pequeños folículos que no terminan de madurar. En la combinación acupuntura + letrozol se encontró una disminución de la LH, una bajada de la testosterona y una reducción del volumen ovárico. Interesa además que la reducción de la testosterona era más marcada cuando el tratamiento se prolongaba más de tres ciclos menstruales. Es decir, no solo se favorece la ovulación en el corto plazo, sino que parece haber una cierta modulación de las alteraciones hormonales típicas del SOP.
Todo esto suena muy bien, pero es importante mantener los pies en el suelo. El propio análisis estadístico detectó indicios de sesgo de publicación, es decir, la sospecha de que los estudios con resultados positivos tienen más probabilidades de haberse publicado que aquellos en los que la acupuntura no marcaba diferencias. Eso puede hacer que el efecto parezca más grande de lo que realmente es cuando se aplica en la práctica clínica real. Además, en este campo es muy frecuente que muchos de los ensayos se hagan en un mismo entorno geográfico y sanitario, lo que obliga a ser prudentes a la hora de extrapolar a otras poblaciones.
Con todo, el mensaje que se puede extraer hoy, de forma honesta, es bastante claro: para mujeres con SOP que ya están en tratamiento con letrozol, añadir acupuntura parece aumentar las probabilidades de ovular, de quedarse embarazada y de reducir el riesgo de aborto, además de mejorar parámetros hormonales y ecográficos relacionados con la fertilidad. No se plantea en ningún momento como un sustituto del tratamiento farmacológico, sino como un complemento que puede potenciarlo.
En la práctica, esto significa que una mujer con SOP que está valorando sus opciones puede considerar la acupuntura como una terapia coadyuvante razonable, siempre que se cumplan algunas condiciones básicas: que el tratamiento con letrozol se mantenga y se ajuste por su ginecólogo o endocrinólogo; que el médico-acupuntor esté bien formado y, a ser posible, tenga experiencia en fertilidad y SOP; y que haya una comunicación abierta entre los distintos profesionales implicados. Es igual de importante entender que hablamos de probabilidades, no de garantías: hay mujeres que se beneficiarán mucho y otras en las que el efecto será pequeño o difícil de distinguir.
El SOP es un trastorno complejo en el que, además del tratamiento farmacológico y de la acupuntura, cuentan el estilo de vida, el ejercicio, la alimentación, el descanso y el manejo del estrés. La imagen que dibujan estos datos es la de un abordaje integrador: la medicina convencional marcando la pauta terapéutica principal y la acupuntura aportando, desde otro ángulo, mejoras en la regulación hormonal, en el flujo sanguíneo uterino y en el equilibrio general del organismo. La ciencia disponible hasta ahora no permite hablar de milagros, pero sí de una herramienta adicional que, bien utilizada, puede inclinar la balanza a favor del embarazo en no pocas mujeres con ovario poliquístico.
Referencia:
He Y, Chen X, Lin J, Wang H, Wang B, Xu J, Lin Y. Meta-analysis of the effects of acupuncture combined with letrozole on ovulation induction and pregnancy outcomes in patients with polycystic ovary syndrome. J Manipulative Physiol Ther. 2025 Nov 20:S0161-4754(25)00079-X. doi: 10.1016/j.jmpt.2025.10.059. Epub ahead of print. PMID: 41269185.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




