Efectos de la acupuntura sobre el sueño y el sistema endocrino en el insomnio: revisión sistemática y metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados (Hu Y et al. Front Med (Lausanne). 2026)

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El insomnio es uno de los trastornos del sueño más frecuentes en la práctica clínica. No se trata solo de “dormir poco”: puede aparecer como dificultad para conciliar el sueño, despertares durante la noche, despertar demasiado temprano, mala calidad del sueño y cansancio o bajo rendimiento durante el día.

Pero el insomnio no afecta únicamente a la noche. También puede tener consecuencias durante el día: fatiga, problemas de concentración, deterioro cognitivo y mayor vulnerabilidad a alteraciones del estado de ánimo. Además, el insomnio crónico se ha relacionado con cambios endocrinos y metabólicos, como alteraciones en la secreción de cortisol, en el metabolismo de la glucosa y los lípidos, y en algunos perfiles hormonales.

Por eso, cada vez se entiende más el insomnio como algo más amplio que una simple queja de sueño. Puede formar parte de una desregulación del sistema nervioso, endocrino e inmune. En otras palabras: cuando una persona duerme mal de forma persistente, no solo está alterado el descanso, sino también otros sistemas que ayudan al cuerpo a mantener su equilibrio.

La acupuntura se utiliza con frecuencia en pacientes con insomnio. Estudios previos ya habían sugerido que podía mejorar la calidad del sueño y que, en general, presenta un perfil de seguridad aceptable. Sin embargo, muchos trabajos se habían centrado sobre todo en cuestionarios subjetivos, es decir, en cómo el paciente percibe su sueño.

El interés de esta revisión de Hu Y et al. (Front Med (Lausanne). 2026) es que no se queda solo ahí. Además de analizar escalas de sueño, los autores quisieron revisar si la acupuntura podía tener algún efecto sobre marcadores endocrinos relacionados con el insomnio, como la melatonina y el cortisol.

La melatonina es una hormona muy vinculada al ritmo sueño-vigilia. Suele aumentar por la noche y ayuda a señalar al organismo que es momento de dormir. El cortisol, por su parte, está relacionado con la respuesta al estrés. En condiciones normales sigue un ritmo diario, con niveles más altos por la mañana y más bajos por la noche. Cuando este sistema se altera, puede contribuir a un estado de hiperactivación que dificulta el sueño.

En total, se incluyeron 12 ensayos clínicos aleatorizados. Los estudios podían utilizar distintas formas de acupuntura con penetración de la piel, como acupuntura manual, electroacupuntura, aguja caliente o acupuntura auricular. Los grupos control podían recibir acupuntura simulada, tratamiento habitual, placebo, medicación u otras terapias no acupunturales.

Seis ensayos evaluaron los niveles de melatonina sérica, es decir, melatonina medida en sangre. Al agrupar los resultados, los autores encontraron que los pacientes tratados con intervenciones basadas en acupuntura presentaban niveles más altos de melatonina que los grupos control. La diferencia media fue de 5,29, con un intervalo de confianza del 95% entre 3,01 y 7,57. Dicho de forma sencilla: en conjunto, la acupuntura se asoció con un aumento significativo de la melatonina en sangre. Cuando los autores separaron los estudios por tipo de comparación, el resultado fue más claro. En los ensayos de acupuntura frente a acupuntura simulada, el aumento de melatonina sérica fue pequeño pero consistente: MD = 0,64, con intervalo de confianza de 0,40 a 0,89. Esto es importante porque la acupuntura simulada permite controlar mejor el efecto de las expectativas del paciente, el contacto terapéutico y otros elementos no específicos del tratamiento. Que el resultado se mantenga en esta comparación aporta más interés al hallazgo.

Además, al analizar por técnica, la electroacupuntura mostró un aumento homogéneo y estadísticamente significativo de la melatonina sérica. En cambio, la acupuntura manual mostró resultados más variables y no alcanzó significación estadística.

El cortisol salival fue evaluado en dos estudios. El metaanálisis indicó que el grupo tratado con acupuntura presentó niveles más bajos de cortisol salival que el grupo control.
Este resultado es interesante porque encaja con la hipótesis de que la acupuntura podría modular sistemas relacionados con el estrés y la activación fisiológica. En muchas personas con insomnio existe una especie de “estado de alerta” persistente: el cuerpo está cansado, pero el sistema nervioso no termina de desconectar. Ahora bien, el número de estudios es pequeño, por lo que no conviene sacar conclusiones demasiado firmes. Podemos decir que hay una señal favorable, pero no que el mecanismo esté plenamente demostrado.

Uno de los resultados más importantes del artículo es el cambio en el PSQI, el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh. Esta escala se utiliza mucho en investigación clínica para valorar la calidad del sueño. Una puntuación más alta indica peor sueño. Los 12 ensayos incluidos evaluaron el PSQI, con 471 participantes en los grupos de acupuntura y 471 en los grupos control. El análisis global mostró que la acupuntura redujo la puntuación del PSQI en una media de -3,39 puntos frente a control. El intervalo de confianza fue de -4,20 a -2,59, con un valor de p < 0,00001. Esto significa que, de media, los pacientes tratados con acupuntura mejoraron más su calidad del sueño que los pacientes de los grupos control. El dato es relevante por dos motivos. Primero, porque el resultado es estadísticamente claro: el intervalo de confianza está completamente por debajo de cero, lo que indica una reducción favorable del PSQI. Segundo, porque la magnitud del cambio no es trivial: una diferencia de más de tres puntos en una escala de calidad del sueño puede representar una mejoría apreciable para muchos pacientes. Cuando los autores analizaron los subgrupos, la acupuntura frente a acupuntura simulada mostró una diferencia media de -3,88 puntos, mientras que la acupuntura añadida a medicación frente a medicación sola mostró una diferencia de -2,74 puntos. El artículo también evaluó el ISI, o Índice de Gravedad del Insomnio. Esta escala mide la intensidad del insomnio y su impacto. Cuatro ensayos aportaron datos para este análisis, con 157 participantes en los grupos de acupuntura y 158 en los grupos control. En la comparación entre acupuntura y acupuntura simulada, la acupuntura se asoció con una mejora significativa del ISI: MD = -1,82, con intervalo de confianza de -2,95 a -0,68, p = 0,002. En cambio, cuando se comparó acupuntura añadida a medicación frente a medicación sola, no se observaron diferencias significativas en ISI: MD = -0,16, con intervalo de confianza de -5,31 a 4,98 y p = 0,95. Ese intervalo tan amplio indica mucha incertidumbre. El resultado no permite concluir que añadir acupuntura a la medicación mejore claramente la gravedad del insomnio medida con ISI. Además de los cuestionarios, algunos estudios evaluaron parámetros objetivos del sueño: *TST, tiempo total de sueño. *SOL, latencia de sueño, es decir, cuánto se tarda en quedarse dormido. *SE, eficiencia del sueño, que indica qué proporción del tiempo en cama se pasa realmente durmiendo. *WASO, tiempo despierto después de haberse dormido. En el análisis principal, la acupuntura se asoció con un aumento del tiempo total de sueño de unos 50,7 minutos. Algo parecido ocurrió con el tiempo necesario para quedarse dormido. En conjunto, la acupuntura redujo la latencia del sueño en 7,25 minutos. La eficiencia del sueño, en cambio, mostró un resultado más consistente. La acupuntura mejoró la eficiencia del sueño en 6,40 puntos, con un intervalo de confianza de 4,93 a 7,86, p < 0,00001 e I² = 0%. Este es uno de los hallazgos más interesantes del artículo. La eficiencia del sueño expresa cuánto del tiempo que una persona pasa en la cama se dedica realmente a dormir. Mejorar este parámetro puede ser muy relevante, porque muchas personas con insomnio pasan muchas horas en la cama, pero con sueño fragmentado o poco reparador. La lectura general del artículo es favorable a la acupuntura, pero no uniforme en todos los desenlaces. El resultado más convincente aparece en la calidad del sueño medida con PSQI, donde los 12 ensayos incluidos muestran una reducción clara de la puntuación a favor de la acupuntura. También hay señales interesantes en la eficiencia del sueño y en algunos marcadores endocrinos, especialmente la melatonina sérica. Sin embargo, no todos los resultados tienen la misma fuerza. En algunos análisis hay pocos estudios. En otros, la heterogeneidad es muy alta. Y en varios parámetros objetivos, los beneficios parecen depender mucho de si la acupuntura se compara con medicación sola o con acupuntura simulada. Referencia: Hu Y, Liu Y, Li W, Wang Y. Sleep and endocrine effects of acupuncture for insomnia: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Front Med (Lausanne). 2026 Apr 7;13:1807826. doi: 10.3389/fmed.2026.1807826. PMID: 42023088; PMCID: PMC13095780.

Fuente
Dr. Beltran Carrillo
Publicado el Categorías Blog, InsomnioEtiquetas Acupuntura basada en la evidencia, Clínica Beltrán Carrillo, Evidencia científica, Insomnio