La cirugía laparoscópica es una de las grandes transformaciones de la cirugía moderna. Frente a la cirugía abierta tradicional, permite intervenir a través de pequeñas incisiones, con ayuda de una cámara y material quirúrgico específico. Sus ventajas son conocidas: menor agresión quirúrgica, menos sangrado, recuperación más rápida y mejor resultado estético.
Sin embargo, que una cirugía sea mínimamente invasiva no significa que esté libre de complicaciones. Una de las más frecuentes es la disfunción gastrointestinal posoperatoria, que puede manifestarse como distensión abdominal, retraso en la recuperación del tránsito intestinal, náuseas, estreñimiento o íleo posoperatorio. Su incidencia es muy variable según el tipo de cirugía y la población estudiada, con cifras que van del 4,5% al 71,2%. Esta complicación puede retrasar la recuperación, prolongar la estancia hospitalaria y aumentar los costes sanitarios.
En este contexto, la auriculoterapia se ha utilizado como una herramienta complementaria para favorecer la recuperación digestiva tras la cirugía. Pero existe un problema habitual en la investigación sobre acupuntura y técnicas relacionadas: los protocolos no siempre son homogéneos. Los estudios utilizan distintos puntos, diferentes formas de estimulación, duraciones variables y criterios de evaluación no siempre comparables.
El artículo de Liu G et al. (Front Med (Lausanne). 2026) intenta responder a una pregunta muy práctica: cuando se usa auriculoterapia para mejorar la función gastrointestinal tras cirugía laparoscópica, ¿qué puntos se repiten con más frecuencia y qué combinaciones aparecen como patrones comunes?
Este matiz es fundamental. El trabajo no es un metaanálisis de eficacia. No compara si la auriculoterapia funciona mejor que otra intervención ni calcula un tamaño del efecto clínico. Los propios autores explican que no era apropiado realizar un metaanálisis en red porque los estudios incluidos eran muy heterogéneos: diferentes combinaciones de puntos, distintos métodos de estimulación, duraciones variables y resultados clínicos no comparables.
Por tanto, el estudio adopta otro enfoque: utiliza minería de datos para detectar patrones de selección de puntos auriculares en la literatura publicada.
Dicho de forma sencilla, no pregunta: “¿cuánto mejora el paciente?”. Pregunta: “¿qué puntos se están utilizando de forma más repetida cuando se trata esta situación clínica?”.
Y esa información también es útil. Antes de diseñar buenos ensayos clínicos necesitamos saber qué protocolo tiene más sentido estudiar. Si cada investigación utiliza una combinación diferente, después es muy difícil comparar resultados o sacar conclusiones claras.
Los investigadores realizaron una búsqueda en bases de datos chinas e internacionales hasta el 30 de abril de 2025. Incluyeron estudios en pacientes sometidos a cirugía laparoscópica en los que la auriculoterapia fuera la intervención principal, sola o combinada con otros tratamientos, y en los que se describieran de forma clara los puntos auriculares utilizados.
Finalmente incluyeron 118 artículos. En ellos identificaron 28 tipos de puntos auriculares, con un total de 632 apariciones registradas. Las cirugías laparoscópicas se agruparon en ginecología, urología, cirugía general y estudios no diferenciados; dentro de la cirugía general se incluyeron procedimientos como colecistectomía, gastrectomía, resección colorrectal y apendicectomía.
Para analizar los datos utilizaron varias técnicas: análisis de frecuencia, reglas de asociación, análisis de agrupamiento y análisis de redes.
El artículo utiliza tres conceptos estadísticos que conviene traducir.
El soporte indica con qué frecuencia aparece una combinación de puntos dentro del conjunto de estudios. Cuanto mayor es el soporte, más habitual es esa combinación.
La confianza indica la probabilidad de que aparezca un punto cuando ya ha aparecido otro. Por ejemplo, si en muchos estudios aparece Intestino delgado y casi siempre aparece también Intestino grueso, esa regla tendrá una confianza alta.
El lift compara si dos puntos aparecen juntos más de lo que esperaríamos por azar. Un lift superior a 1 indica una asociación positiva: cuando aparece un punto, aumenta la probabilidad de que aparezca el otro.
En lenguaje sencillo: estas herramientas permiten saber qué puntos se repiten, qué puntos tienden a ir juntos y qué combinaciones parecen formar “familias” clínicas dentro de la práctica publicada.
Entre los 118 estudios, los puntos más utilizados fueron:
Estómago, con 96 apariciones.
Intestino grueso, con 92 apariciones.
Intestino delgado, con 81 apariciones.
Simpático, con 59 apariciones.
Bazo, con 58 apariciones.
Shenmen, con 54 apariciones.
Además, aparecieron con frecuencia Sanjiao, Subcórtex, Hígado, Endocrino, Riñón y Páncreas-vesícula biliar. En conjunto, los 12 puntos más frecuentes concentraron el 90,98% de todas las apariciones registradas.
Este dato es interesante porque sugiere que, pese a la variabilidad entre estudios, existe un núcleo de puntos bastante estable.
El análisis de redes confirmó que Estómago, Intestino grueso e Intestino delgado fueron los puntos con mayor centralidad, es decir, los que más conexiones directas tuvieron con otros puntos.
Las tres conexiones más fuertes fueron:
Intestino grueso – Estómago, presente en 89 estudios, el 75,42% del total.
Intestino grueso – Intestino delgado, presente en 81 estudios, el 68,64%.
Estómago – Intestino delgado, presente en 77 estudios, el 65,25%.
Esto permite identificar un eje clínico claro: Estómago / Intestino grueso / Intestino delgado. No es sorprendente, porque el objetivo del tratamiento es precisamente favorecer la recuperación digestiva tras la cirugía. Pero el valor del estudio es que esta lógica clínica queda reflejada en los datos: son los puntos que más se repiten y los que más se conectan con el resto.
La principal aportación del trabajo no es demostrar que la auriculoterapia sea eficaz. Para eso hacen falta ensayos clínicos bien diseñados, con resultados comparables, protocolos claros y seguimiento adecuado.
Lo que aporta este estudio es otra cosa: ayuda a ordenar la práctica clínica publicada.
En investigación sobre acupuntura, este paso es importante. Una de las críticas habituales es la falta de estandarización: distintos estudios aplican puntos diferentes, con técnicas diferentes y criterios distintos. Este tipo de análisis permite identificar qué combinaciones son más frecuentes y cuáles podrían servir como protocolo base para futuras investigaciones.
Los autores proponen como núcleo la combinación Estómago / Intestino grueso / Sanjiao, con Simpático / Shenmen como módulo complementario y Bazo como modulador según el patrón clínico.
La lectura equilibrada sería esta: la auriculoterapia se está utilizando en la literatura para favorecer la recuperación gastrointestinal tras cirugía laparoscópica, y este estudio identifica un patrón repetido de puntos, especialmente alrededor de Estómago, Intestino grueso e Intestino delgado.
Pero no debemos confundir patrón de uso con prueba de eficacia. Que un punto aparezca muchas veces no demuestra que sea el más eficaz. Demuestra que es el más utilizado. La eficacia deberá evaluarse en estudios clínicos diseñados específicamente para ello.
Aun así, el trabajo es útil porque ayuda a pasar de una práctica dispersa a una práctica más ordenada. Y eso es necesario si queremos que la investigación en acupuntura sea cada vez más rigurosa.
Este estudio no nos dice que la auriculoterapia cure la disfunción gastrointestinal posoperatoria. Nos dice algo más preliminar, pero importante: cuando se utiliza auriculoterapia tras cirugía laparoscópica, los puntos Estómago, Intestino grueso e Intestino delgado forman el núcleo más repetido de la práctica publicada.
A partir de ahí, aparecen módulos complementarios como Simpático / Shenmen, probablemente orientados a la regulación neurovegetativa y al componente de estrés posoperatorio, y puntos como Bazo o Sanjiao, usados para ajustar el protocolo.
En definitiva, es un estudio que no cierra el debate, pero ayuda a formular mejor la siguiente pregunta. Ya no se trata solo de preguntar si la auriculoterapia puede ayudar, sino de investigar qué combinación de puntos, con qué técnica, durante cuánto tiempo y en qué tipo de cirugía puede aportar mejores resultados.
Referencia:
Liu G, Wu W, Sang G, Li J, Liu C, She Y, Ou Y, Chen H. Common auricular acupoint patterns for postoperative recovery across laparoscopic surgeries: a data mining-based systematic analysis. Front Med (Lausanne). 2026 Mar 17;13:1708106. doi: 10.3389/fmed.2026.1708106. PMID: 41924736; PMCID: PMC13037055.
Fuente
Dr. Beltran Carrillo




